jueves, 26 de mayo de 2011

Cuando me miras



Te miro y directa e invitablemente una sonrisa se dibuja en mis labios. Pero te miro y no se que es lo que veo, si realmente veo lo que es o si sólo veo aquello que quiero ver y que mi alma finge a través de mis ojos.




Veo una mirada limpia, transparente, agradable, que me llama, me obliga a buscarla y que me mira, me mira de tal manera que mis ojos conectan con los tuyos y se crea un vínculo como si todo lo que sentimos pudiera ser entendido por nuestros ojos.




Cuando te pillo de improvisto mirándome, (no es que te pille, sino que noto que me estás mirando, y no que me está mirando cualquiera, noto que me están mirando TUS OJOS, esos en los que sería capaz de vivir y construir mi propia vida dentro de ellos, porque son tan vivos que nunca faltaría vida, nunca me faltaría amor) tu intentas cambiar la mirada, forzándote a apartarla de mi, lo noto, o a veces te descubro mirándome y al cruce de nuestras miradas sonríes como diciendo: me has pillado! Y si, te he pillado muchas veces mirándome con la claridad de tus ojos, con su luz, con ese brillo que quiero poseer pero que no llega nunca hasta mi, y que no se si es sólo casualidad o que hay un imán entre tus ojos y mi cuerpo. Sea como quiera que sea, mi corazón se acelera como un caballo desbocado cuando me miras de esa manera "rara", y soy incapaz de controlarle y mis nervios se disparan hasta tal punto que no soy capaz de reaccionar ni de pronunciar una palabra sin meter algún tartamudeo entre ellas.




Tus ojos me hablan, y me hablan de tal forma que los oigo a gritos decir que me acerque a ti y una mis labios con los tuyos, que te abrace, que te sienta y una vez hecho esto siga mirando tus ojos para navegar por ese mar que está en ellos, tu mar, mi mar, ojala, nuestro mar.

martes, 17 de mayo de 2011

¡Que bonito!



¿Será cierto eso de que lo que no te mata te hace más fuerte? Yo pienso que si, que nos vamos endureciendo con los golpes duros que nos toca vivir y eso en cierto modo nos va dando una madurez y una fortaleza cada vez mayor, y aprendemos de todo lo que nos pasa en la vida. Pero también es cierto que nos acostumbramos a vivir de una determinada manera o rodeado de ciertas circunstancias que hacen que nuestra vida sea de lo más normal, cuando verdaderamente no es eso lo que queremos o anhelamos, pero nuestra rutina hace que vivir con ESO sea lo más común o normal para nosotros, mortales como los demás.

Con las historias tan bonitas que tienen algunos y no saben utilizar esa vida o no sacarle provecho! que desperdicio!! piensa uno, y yo aquí esperando!!! con todo lo que tengo para dar!!! pero no aparece la oportunidad, tendré que conformarme con seguir viendo los pasteles que nos mandan desde Hollywood y por lo menos saber que, por una par de horas, el amor existe, y los cuentos también, y que todo es posible, y que los sueños se pueden cumplir, y que cualquier día apareces TU y ...; ¿Será ésto bueno para la mente o para el corazón? Me atreveré a decir que no! que nos ponen los dientes largos (como a los Cullen) para después estrellarnos con la puerta metálica que da a la realidad. Y termina la peli y te quedas con una sonrisa de medio lado diciendo: jooo, que bonito... y das un suspiro pensando que a lo mejor... ¡Nooooooo! que eso no es posible!! que vivimos en España!!! que fuera de Hollywood y si no eres Julia Roberts no te pasan esas cosas! así que me tendré que conformar con mi imaginación, que también es muy buena, y si me conociera Spilberg... pues tal vez me contrataría como ayudante!! Pero hasta que llegue ese momento eso sólo mía, y tendré que disfrutarla, y es que gracias a ella pues también uno vive un poquito más feliz.

jueves, 5 de mayo de 2011

Despierta



Cuando creemos que todo está perdido, que ya nada tiene solución y que nuestra vida será solitaria y soltera en el tema del amor, de repente algo surge y una luz se enciende, o como dice shakira: sale el sol, y aquello empieza a florecer de verdad. No con flores de plástico o ilusionadas como falsos oasis que aparecen en nuestro corazón o mente brotando en pro de un amor imposible o inalcanzable, sino de verdad, de esas que huelen y son exóticas. Y es que ese amor que está naciendo no es que sea nuevo en nuestro interior, sino que estaba dormido, esperando a que alguien lo despertara, a que lo dieran en el hombro y dijese: despierta, no duermas más. Y que bonito es despertarse con un nuevo amor! abrir los ojos y ver todas esas mariposas alrededor de tu cabeza, desperezarte y sonreír sin saber por qué.


Ese amor dormido que a veces se despierta y otras no, en esas ocasiones en las que el príncipe no viene a darnos un beso como a la bella durmiente y resurge de los brazos de Morfeo, en esas ocasiones vivimos inmersos en un mundo paralelo en donde la flores de plástico no huelen, se llenan de polvo y no se marchitan, no se estropean pero tampoco renacen y salen otras nuevas. No quiero flores de plástico! quiero que sean frescas y nazcan ahora con la primavera. Quiero que mi amor no duerma más, que despierte de su letargo y conozca la sensación de estar vivo, de amar, de sentir y de ser feliz.