Llega un día en el que sin saber por qué tu vida cambia y da un giro inesperado. Aparentemente todo es igual, haces tu vida rutinaria dentro del día correspondiente pero sin embargo, hay un momento en ese día en el que ha saltado el interruptor y es ahí en donde comienza el camino. ¿Y que camino es ese? Pues uno por el cual nos adentramos sin querer, pudiendo evitarlo pero sin hacerlo, que nos llama y hemos de seguir por la baldosas amarillas que nos guiarán hasta no sabemos donde. Y una vez que ya estás dentro del sendero ya no hay vuelta atrás, nos hemos colocado nuestros zapatos rojos, cual Dorothy en "El Mago de Oz", y adelante. Tu estado de ánimo es distinto, quieres avanzar más, deseas llegar hasta el final, conocer lo que se esconde detrás de tan bonito paisaje y realmente descubrir si al llegar a la meta se trata de un mago que nos hará los sueños realidad, o de una bruja que nos hará caer por el precipio haciendo añicos las baldosas amarillas. Pero ahí está la duda, la cuestión en sí misma de la incógnita que nos tiene el corazón en vilo, imaginando situaciones que se harán o no realidad, el premio que hará cambiar nuestra vida para mejor o para peor y depués seguir igual que al principio. No lo sabemos, y como somos curiosos por naturaleza, o ya no solo por cusiosidad sino por arriesgar y querer conseguir una meta en nuestra vida que nos haga volvernos locos, hemos de seguir hasta el final para descubrir y saber a donde nos llevan las baldosas amarillas. Buen viaje.
Como las gotas de lluvia que golpean la cara pero que poco a poco te van mojando, pues así tambien se moja el alma hasta que llega un momento en el que se empapa, se ahoga y muere.
martes, 21 de junio de 2011
martes, 14 de junio de 2011
Verano

Por fin está aquí el verano y, para muchos es una época en donde el buen humor siempre está presente, a pesar del calor insoportable, sofocante o pegajoso, es un tiempo que invita a salir, a la diversión, y a al buen humor en general. Y ya que estamos de buenos ánimos que mejor cosa que nos caiga alguien para pasar este verano juntitos, abrazados y sudando por estar cerca!! Un amor de verano, pero no de esos pasajeros que los dejas en la playa y al mes siguiente se te han olvidado, no, de esos no, sino de los que aparecen una noche de temperatura exquisita, con la luna llena de fondo, en las que no sabes cuando irte a dormir de lo tranquila y a gusto que se está, y de repente que aparezca ese alguien para sofocarnos aún más el verano, y que surja esa chispa que no te deja dormir y te hace tirarte de la cama como si no hubiera un mañana, y decirle: ¿Donde has estado? y que ese alguien te diga: buscándote, y se acerque y te de un beso. Ya entonces si que no habría un mañana para mi, porque me quedaría instalado en ese día eternamente, en ese momento de ensueño que nunca suele pasar, a no ser que vivas dentro de una película de Meg Ryan. Sea como sea, damos la bienvenida al verano, en donde la vida, por lo menos para mí, es más llevadera, alegre y feliz, aunque esté sin ese alguien que me está buscando!! A ver si nos encontramos pronto!!!
viernes, 3 de junio de 2011
Pequeño

Cuando llegaste noté que algo raro pasaba, no estabas como siempre, incluso más raro que en los últimos días o meses, pero pensé que sería por el trabajo, estrés, tráfico...; cualquier motivo ajeno a nuestra vida. Yo estaba preparando la cena cuando te acercaste y me dijiste:
_tengo que contarte algo,
En ese mismo momento, mi estómago dio un vuelco y supe que algo había ocurrido, pero nunca pensé en lo que venía.
_He conocido a alguien.
_ Yo conozco a mucha gente todos los días, te dije.
_ Deja las bromas, es alguien especial, por el que siento algo.
Fue entonces cuando dejé de ser yo, mi cuerpo seguía en la cocina, contigo a tu lado, pero mi mente no paraba de dar vueltas con la única intención de no escuchar más de aquello que saliera por tu boca, de no estar atento a algo que jamás pensé que podía ocurrir. Hasta que me dijiste:
_¿Me estás escuchando?
Ahí desperté e intenté asimilar lo que acababa de ocurrir.
_No ha sido premeditado, ni buscado, sabes que te he querido más que a nada en este mundo y que podría haber dado mi vida por ti, pero el destino es caprichoso y ha decidido que lo que un día empezamos haga su parada en esta estación y yo me suba a otro tren.
_Dejalo, no sigas, no quiero que sigas hablando en pasado de nosotros, y no entiendo por qué no me has dicho antes lo que te estaba ocurriendo, es algo que nos incumbe a los dos, porque aunque yo salga perdiendo en todo esto, la historia es de los dos, de nosotros, tuya y mía; y ahora tu la abandonas por voluntad propia, porque has conocido a alguien que te hace sentir más que yo y que pretende tenerte a su lado.
_ Sabes que nunca haría nada que te hiciera daño.
_ Pues lo has hecho, sin pretenderlo, quizás, pero lo has hecho.
_ Tengo que velar por mi propia felicidad y mi corazón me guía hacia otro lado, lo siento, no tiene nada que ver contigo.
_ ¿Que no tiene nada que ver conmigo? En ese momento podría haberte montado una pelea de órdago, pero preferí no hacerlo, puedo ser muy frío cuando me lo propongo, y decidí que no era el momento, por el calor de la situación, porque podría decir cosas de las que después me arrepentiría y porque no quería hacerte daño, no soy así. Tenías toda la razón en decirme que no tenía nada que ver conmigo, pero me sentí pequeño, vacío, sin ser nadie. Y me dolió tu manera de contármelo, esa frialdad mayor que la mía al hablar del tema, al exponermelo como lo hiciste.
_Está bien, te dije, son cosas que pasan y que nos ha tocado a nosotros. Ahora déjame en paz, no quiero hablar contigo, y cuando puedas... vete.
Era incapaz de creerme aquella realidad que me daba mordiscos, que me arrancaba a tiras el alma, que me hacía jirones el corazón; era incapaz de controlar mi estado de ánimo, como si una nube con pedrisco me estuviese cayendo encima, desnudo en pleno invierno. Me sentí una mierda, solo, vacío y abandonado por alguien mejor que yo porque supo atraer y quitarme a la persona más importante de mi vida. Ahora me siento desnudo, pequeño, sufriendo y queriendo gritar sin tener voz.
Y solo, sin ti.
_tengo que contarte algo,
En ese mismo momento, mi estómago dio un vuelco y supe que algo había ocurrido, pero nunca pensé en lo que venía.
_He conocido a alguien.
_ Yo conozco a mucha gente todos los días, te dije.
_ Deja las bromas, es alguien especial, por el que siento algo.
Fue entonces cuando dejé de ser yo, mi cuerpo seguía en la cocina, contigo a tu lado, pero mi mente no paraba de dar vueltas con la única intención de no escuchar más de aquello que saliera por tu boca, de no estar atento a algo que jamás pensé que podía ocurrir. Hasta que me dijiste:
_¿Me estás escuchando?
Ahí desperté e intenté asimilar lo que acababa de ocurrir.
_No ha sido premeditado, ni buscado, sabes que te he querido más que a nada en este mundo y que podría haber dado mi vida por ti, pero el destino es caprichoso y ha decidido que lo que un día empezamos haga su parada en esta estación y yo me suba a otro tren.
_Dejalo, no sigas, no quiero que sigas hablando en pasado de nosotros, y no entiendo por qué no me has dicho antes lo que te estaba ocurriendo, es algo que nos incumbe a los dos, porque aunque yo salga perdiendo en todo esto, la historia es de los dos, de nosotros, tuya y mía; y ahora tu la abandonas por voluntad propia, porque has conocido a alguien que te hace sentir más que yo y que pretende tenerte a su lado.
_ Sabes que nunca haría nada que te hiciera daño.
_ Pues lo has hecho, sin pretenderlo, quizás, pero lo has hecho.
_ Tengo que velar por mi propia felicidad y mi corazón me guía hacia otro lado, lo siento, no tiene nada que ver contigo.
_ ¿Que no tiene nada que ver conmigo? En ese momento podría haberte montado una pelea de órdago, pero preferí no hacerlo, puedo ser muy frío cuando me lo propongo, y decidí que no era el momento, por el calor de la situación, porque podría decir cosas de las que después me arrepentiría y porque no quería hacerte daño, no soy así. Tenías toda la razón en decirme que no tenía nada que ver conmigo, pero me sentí pequeño, vacío, sin ser nadie. Y me dolió tu manera de contármelo, esa frialdad mayor que la mía al hablar del tema, al exponermelo como lo hiciste.
_Está bien, te dije, son cosas que pasan y que nos ha tocado a nosotros. Ahora déjame en paz, no quiero hablar contigo, y cuando puedas... vete.
Era incapaz de creerme aquella realidad que me daba mordiscos, que me arrancaba a tiras el alma, que me hacía jirones el corazón; era incapaz de controlar mi estado de ánimo, como si una nube con pedrisco me estuviese cayendo encima, desnudo en pleno invierno. Me sentí una mierda, solo, vacío y abandonado por alguien mejor que yo porque supo atraer y quitarme a la persona más importante de mi vida. Ahora me siento desnudo, pequeño, sufriendo y queriendo gritar sin tener voz.
Y solo, sin ti.
jueves, 26 de mayo de 2011
Cuando me miras

Te miro y directa e invitablemente una sonrisa se dibuja en mis labios. Pero te miro y no se que es lo que veo, si realmente veo lo que es o si sólo veo aquello que quiero ver y que mi alma finge a través de mis ojos.
Veo una mirada limpia, transparente, agradable, que me llama, me obliga a buscarla y que me mira, me mira de tal manera que mis ojos conectan con los tuyos y se crea un vínculo como si todo lo que sentimos pudiera ser entendido por nuestros ojos.
Cuando te pillo de improvisto mirándome, (no es que te pille, sino que noto que me estás mirando, y no que me está mirando cualquiera, noto que me están mirando TUS OJOS, esos en los que sería capaz de vivir y construir mi propia vida dentro de ellos, porque son tan vivos que nunca faltaría vida, nunca me faltaría amor) tu intentas cambiar la mirada, forzándote a apartarla de mi, lo noto, o a veces te descubro mirándome y al cruce de nuestras miradas sonríes como diciendo: me has pillado! Y si, te he pillado muchas veces mirándome con la claridad de tus ojos, con su luz, con ese brillo que quiero poseer pero que no llega nunca hasta mi, y que no se si es sólo casualidad o que hay un imán entre tus ojos y mi cuerpo. Sea como quiera que sea, mi corazón se acelera como un caballo desbocado cuando me miras de esa manera "rara", y soy incapaz de controlarle y mis nervios se disparan hasta tal punto que no soy capaz de reaccionar ni de pronunciar una palabra sin meter algún tartamudeo entre ellas.
Tus ojos me hablan, y me hablan de tal forma que los oigo a gritos decir que me acerque a ti y una mis labios con los tuyos, que te abrace, que te sienta y una vez hecho esto siga mirando tus ojos para navegar por ese mar que está en ellos, tu mar, mi mar, ojala, nuestro mar.
martes, 17 de mayo de 2011
¡Que bonito!

¿Será cierto eso de que lo que no te mata te hace más fuerte? Yo pienso que si, que nos vamos endureciendo con los golpes duros que nos toca vivir y eso en cierto modo nos va dando una madurez y una fortaleza cada vez mayor, y aprendemos de todo lo que nos pasa en la vida. Pero también es cierto que nos acostumbramos a vivir de una determinada manera o rodeado de ciertas circunstancias que hacen que nuestra vida sea de lo más normal, cuando verdaderamente no es eso lo que queremos o anhelamos, pero nuestra rutina hace que vivir con ESO sea lo más común o normal para nosotros, mortales como los demás.
Con las historias tan bonitas que tienen algunos y no saben utilizar esa vida o no sacarle provecho! que desperdicio!! piensa uno, y yo aquí esperando!!! con todo lo que tengo para dar!!! pero no aparece la oportunidad, tendré que conformarme con seguir viendo los pasteles que nos mandan desde Hollywood y por lo menos saber que, por una par de horas, el amor existe, y los cuentos también, y que todo es posible, y que los sueños se pueden cumplir, y que cualquier día apareces TU y ...; ¿Será ésto bueno para la mente o para el corazón? Me atreveré a decir que no! que nos ponen los dientes largos (como a los Cullen) para después estrellarnos con la puerta metálica que da a la realidad. Y termina la peli y te quedas con una sonrisa de medio lado diciendo: jooo, que bonito... y das un suspiro pensando que a lo mejor... ¡Nooooooo! que eso no es posible!! que vivimos en España!!! que fuera de Hollywood y si no eres Julia Roberts no te pasan esas cosas! así que me tendré que conformar con mi imaginación, que también es muy buena, y si me conociera Spilberg... pues tal vez me contrataría como ayudante!! Pero hasta que llegue ese momento eso sólo mía, y tendré que disfrutarla, y es que gracias a ella pues también uno vive un poquito más feliz.
jueves, 5 de mayo de 2011
Despierta

Cuando creemos que todo está perdido, que ya nada tiene solución y que nuestra vida será solitaria y soltera en el tema del amor, de repente algo surge y una luz se enciende, o como dice shakira: sale el sol, y aquello empieza a florecer de verdad. No con flores de plástico o ilusionadas como falsos oasis que aparecen en nuestro corazón o mente brotando en pro de un amor imposible o inalcanzable, sino de verdad, de esas que huelen y son exóticas. Y es que ese amor que está naciendo no es que sea nuevo en nuestro interior, sino que estaba dormido, esperando a que alguien lo despertara, a que lo dieran en el hombro y dijese: despierta, no duermas más. Y que bonito es despertarse con un nuevo amor! abrir los ojos y ver todas esas mariposas alrededor de tu cabeza, desperezarte y sonreír sin saber por qué.
Ese amor dormido que a veces se despierta y otras no, en esas ocasiones en las que el príncipe no viene a darnos un beso como a la bella durmiente y resurge de los brazos de Morfeo, en esas ocasiones vivimos inmersos en un mundo paralelo en donde la flores de plástico no huelen, se llenan de polvo y no se marchitan, no se estropean pero tampoco renacen y salen otras nuevas. No quiero flores de plástico! quiero que sean frescas y nazcan ahora con la primavera. Quiero que mi amor no duerma más, que despierte de su letargo y conozca la sensación de estar vivo, de amar, de sentir y de ser feliz.
lunes, 18 de abril de 2011
Brindis
De frente en la mesa en la que todos comen, dos miradas se cruzan. A simple vista, a ojos de los demás, solamente es un cruce de miradas sin mayor intención, pura casualidad que ha hecho que dos pares de ojos crucen sus colores y sus visiones sin más. Pero al unir las dos visiones, al clavarse unos ojos en otros ambos comprenden que no es pura casualidad, y que las miradas pueden hablar, gritar aunque todo esté en silencio, y recoger sentimientos que el corazón manda a través de ellos. Los dos se entienden, saben que no mienten a través de sus miradas aunque sus públicas vidas confirmen lo contrario, pero ha de ser así. Sólo en la vacía atmósfera de miradas ajenas dan rienda suelta a sus sentimientos más puros, a sus deseos incontratables, esperando a ser libres ante una soledad compartida por los dos.
La cena transcurre con normalidad: risas, conversaciones banales, alcohol, humo de cigarrillos... lo típico entre amigos y gente que se sienten a gusto entre ellos, unidos por el lazo del amor, la amistad y el cariño, sin embargo lo que ninguno sabe es que hay dos corazones en esa mesa se aman con un amor distinto, con un amor apasionado, romántico y libre en los momentos buscados para amarse, pero temerosos a la vez de que un simple descuido, proveniente tal vez del efecto traidor del alcohol ponga en evidencia ese amor escondido que ambos alimentan a través de sus miradas en aquella cena entre amigos. Pero no les importa verse a escondidas porque saben que su amor es verdadero y que en esos momentos su felicidad es tan grande que suple todo el tiempo fingido. Un brindis final, _¡ Por nosotros! dice alguien; y dos miradas vuelven a cruzarse, y a decirse en silencio todo lo que ambos ya conocen.
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Tantas veces
Tantas veces te pensé, Tantas veces te soñé, Tantas veces te imaginé, Tantas veces te creí, Tantas veces te idealicé, Y otras tantas te a...