lunes, 27 de febrero de 2012

El héroe de tu vida

Dicen que todos tenemos un héroe al que adoramos y al que seguimos allá por donde vaya. Pues yo quiero ser el héroe de tu vida, esa persona en la que confías plenamente y a la que adores incondicionalmente, pero no un héroe normal y corriente sino el héroe de tus sentimientos, que haga de tu mundo uno propio, uno nuestro, sin más héroes que tu y yo. Que en tus sueños sólo esté yo y en los míos sólo tu, .Quiero ser el Aquiles de tus pensamientos, el Hércules de tu de tu corazón, el Sansón de tu alma. Que cada palabra o acto te parezca una hazaña digna de un héroe, el de tu vida, el que marque tu línea y siga tus pasos, con la intención de hacerte le persona más feliz del mundo, borrar tus tristezas, y dibujar con su fuerza y su coraje una sonrisa eterna que transmita la felicidad completa. Todo eso quiero ser sin dejar de ser yo mismo, porque para ser tu héroe no quiero necesitar fuerza, ni músculos ni magia, ni subirme a una escalera; solo quiero ser yo mismo y poder sentir a través de tu mirada que soy el héroe de tu vida.

viernes, 24 de febrero de 2012

De vuelta

Hay momentos en la vida de las personas que por razones varias dejas de hacer las cosas que venías haciendo, y no quiere decir que no te guste el hacerlas, sino que ... dejas de hacerlas, sin más; eso mismo me sucedió a mi con mi blog, de un día para otro deje de escribir, en cierto modo porque lo que empezó como un desahogo o un soltar las palabras que hacen daño si las guardas, o esas gotas de lluvia que van humedeciendo el alma hasta ahogarlo, se transformó en cierta medida en una espina que cada día se clavaba más hondo, causando una daño que podía evitar. Pero hoy me he dicho, el daño va a estar siempre ahí, de manera que volvamos a retomar aquello que me gustaba y que, también en cierta medida, me hacía soñar algunas veces imaginando y escribiendo lo que tanto anhelo. Así que hoy vuelvo a retomar esta andadura que tenía abandonada, y al igual que se cultiva la mente, el alma también lo hace, y esta es una manera de hacerlo, o al menos para mi. Sigo por el camino de baldosas amarillas hasta llegar a su fin, espero que el viaje sea al menos entretenido, seguro que sí, y seguro que también merece la pena.

viernes, 19 de agosto de 2011

Cuando llegues





Cuando acabe el día te esperaré con ansias para besarte y preguntarte que tal te fue.

Cuando llegue la noche esperaré impaciente a darte un abrazo pare evitar tu temor de la oscuridad.


Cuando llegue la tormenta y sientas miedo, estaré ahí para hablarte, y evitar que pienses en ella.


Cuando acabe la noche, estaré esperando a darte los buenos días y un beso de despedida.


Cuando llegue el llanto, borraré las lágrimas de tus mejillas.


Cuando la alegría te invada, saltaré contigo para celebrarlo.


Cuando la fiebre llegue, le gritaré y asustaré para que te deje tranquilo.


Cuando el miedo se te acerque, lucharé contra él para que vuelvas a ser valiente.


Y cuando te me acerques, saltará mi corazón de gozo y mi alma cantará de alegría al verte.


Cuando todo esto pase, seré feliz.


Pero tal vez, cuando esto tenga que pasar ya sea tarde, porque me habré cansado de esperar tu llegada, y será la llegada de otro alguien a quien no esperaré con tantas ansias como a ti, y es que TU siempre podrás llegar.

lunes, 8 de agosto de 2011

Destino



Hace unos días leí una bonita frase escrita por el poeta francés Jean de Fontaine que dice: "A veces encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo", sin embargo, haciendo una pequeña reflexión sobre dicha frase: ¿tomamos algún camino en la vida para evitar nuestro destino? ¿Quien quiere evitar su destino? Solamente se podría evitar si conociéramos cual va a ser el final, ese destino que realmente no conocemos y que como tal no podemos evitar; mas bien se trata de una serie de decisiones, tomadas o no a tiempo, acertadas o desacertadas que van configurando una maraña en nuestra vida y que nos hacen de que nos rodeemos de una determinada atmósfera que podríamos llamar destino. Y que éste nunca se detiene, es como una carretera, con curvas y rectas, que dura el tiempo de nuestra vida y que vamos recorriendo poco a poco o a pasos agigantados, eso ya depende de cada uno, que siempre hay más, es como el mar, inmenso, sólo vemos horizonte, nunca la otra orillas, y cruzar es lo peligroso. Después de todo esto vuelvo a decir que no se pueden coger caminos para evitar el destino, porque todo lo que hacemos a diario, tanto si lo consideramos importante como si no, forma parte de nuestro destino, de nuestra vida y de nosotros mismos, que es lo que va dando forma a nuestra persona. Yo no quiero un destino, quiero una vida en donde sea capaz de disfrutar de todo aquello que me rodea, y con eso crearé mi destino.

martes, 21 de junio de 2011

Baldosas amarillas

Llega un día en el que sin saber por qué tu vida cambia y da un giro inesperado. Aparentemente todo es igual, haces tu vida rutinaria dentro del día correspondiente pero sin embargo, hay un momento en ese día en el que ha saltado el interruptor y es ahí en donde comienza el camino. ¿Y que camino es ese? Pues uno por el cual nos adentramos sin querer, pudiendo evitarlo pero sin hacerlo, que nos llama y hemos de seguir por la baldosas amarillas que nos guiarán hasta no sabemos donde. Y una vez que ya estás dentro del sendero ya no hay vuelta atrás, nos hemos colocado nuestros zapatos rojos, cual Dorothy en "El Mago de Oz", y adelante. Tu estado de ánimo es distinto, quieres avanzar más, deseas llegar hasta el final, conocer lo que se esconde detrás de tan bonito paisaje y realmente descubrir si al llegar a la meta se trata de un mago que nos hará los sueños realidad, o de una bruja que nos hará caer por el precipio haciendo añicos las baldosas amarillas. Pero ahí está la duda, la cuestión en sí misma de la incógnita que nos tiene el corazón en vilo, imaginando situaciones que se harán o no realidad, el premio que hará cambiar nuestra vida para mejor o para peor y depués seguir igual que al principio. No lo sabemos, y como somos curiosos por naturaleza, o ya no solo por cusiosidad sino por arriesgar y querer conseguir una meta en nuestra vida que nos haga volvernos locos, hemos de seguir hasta el final para descubrir y saber a donde nos llevan las baldosas amarillas. Buen viaje.






martes, 14 de junio de 2011

Verano



Por fin está aquí el verano y, para muchos es una época en donde el buen humor siempre está presente, a pesar del calor insoportable, sofocante o pegajoso, es un tiempo que invita a salir, a la diversión, y a al buen humor en general. Y ya que estamos de buenos ánimos que mejor cosa que nos caiga alguien para pasar este verano juntitos, abrazados y sudando por estar cerca!! Un amor de verano, pero no de esos pasajeros que los dejas en la playa y al mes siguiente se te han olvidado, no, de esos no, sino de los que aparecen una noche de temperatura exquisita, con la luna llena de fondo, en las que no sabes cuando irte a dormir de lo tranquila y a gusto que se está, y de repente que aparezca ese alguien para sofocarnos aún más el verano, y que surja esa chispa que no te deja dormir y te hace tirarte de la cama como si no hubiera un mañana, y decirle: ¿Donde has estado? y que ese alguien te diga: buscándote, y se acerque y te de un beso. Ya entonces si que no habría un mañana para mi, porque me quedaría instalado en ese día eternamente, en ese momento de ensueño que nunca suele pasar, a no ser que vivas dentro de una película de Meg Ryan. Sea como sea, damos la bienvenida al verano, en donde la vida, por lo menos para mí, es más llevadera, alegre y feliz, aunque esté sin ese alguien que me está buscando!! A ver si nos encontramos pronto!!!

viernes, 3 de junio de 2011

Pequeño



Cuando llegaste noté que algo raro pasaba, no estabas como siempre, incluso más raro que en los últimos días o meses, pero pensé que sería por el trabajo, estrés, tráfico...; cualquier motivo ajeno a nuestra vida. Yo estaba preparando la cena cuando te acercaste y me dijiste:
_tengo que contarte algo,
En ese mismo momento, mi estómago dio un vuelco y supe que algo había ocurrido, pero nunca pensé en lo que venía.
_He conocido a alguien.
_ Yo conozco a mucha gente todos los días, te dije.
_ Deja las bromas, es alguien especial, por el que siento algo.
Fue entonces cuando dejé de ser yo, mi cuerpo seguía en la cocina, contigo a tu lado, pero mi mente no paraba de dar vueltas con la única intención de no escuchar más de aquello que saliera por tu boca, de no estar atento a algo que jamás pensé que podía ocurrir. Hasta que me dijiste:
_¿Me estás escuchando?
Ahí desperté e intenté asimilar lo que acababa de ocurrir.
_No ha sido premeditado, ni buscado, sabes que te he querido más que a nada en este mundo y que podría haber dado mi vida por ti, pero el destino es caprichoso y ha decidido que lo que un día empezamos haga su parada en esta estación y yo me suba a otro tren.
_Dejalo, no sigas, no quiero que sigas hablando en pasado de nosotros, y no entiendo por qué no me has dicho antes lo que te estaba ocurriendo, es algo que nos incumbe a los dos, porque aunque yo salga perdiendo en todo esto, la historia es de los dos, de nosotros, tuya y mía; y ahora tu la abandonas por voluntad propia, porque has conocido a alguien que te hace sentir más que yo y que pretende tenerte a su lado.
_ Sabes que nunca haría nada que te hiciera daño.
_ Pues lo has hecho, sin pretenderlo, quizás, pero lo has hecho.
_ Tengo que velar por mi propia felicidad y mi corazón me guía hacia otro lado, lo siento, no tiene nada que ver contigo.
_ ¿Que no tiene nada que ver conmigo? En ese momento podría haberte montado una pelea de órdago, pero preferí no hacerlo, puedo ser muy frío cuando me lo propongo, y decidí que no era el momento, por el calor de la situación, porque podría decir cosas de las que después me arrepentiría y porque no quería hacerte daño, no soy así. Tenías toda la razón en decirme que no tenía nada que ver conmigo, pero me sentí pequeño, vacío, sin ser nadie. Y me dolió tu manera de contármelo, esa frialdad mayor que la mía al hablar del tema, al exponermelo como lo hiciste.
_Está bien, te dije, son cosas que pasan y que nos ha tocado a nosotros. Ahora déjame en paz, no quiero hablar contigo, y cuando puedas... vete.
Era incapaz de creerme aquella realidad que me daba mordiscos, que me arrancaba a tiras el alma, que me hacía jirones el corazón; era incapaz de controlar mi estado de ánimo, como si una nube con pedrisco me estuviese cayendo encima, desnudo en pleno invierno. Me sentí una mierda, solo, vacío y abandonado por alguien mejor que yo porque supo atraer y quitarme a la persona más importante de mi vida. Ahora me siento desnudo, pequeño, sufriendo y queriendo gritar sin tener voz.
Y solo, sin ti.

Tantas veces

 Tantas veces te pensé, Tantas veces te soñé, Tantas veces te imaginé,  Tantas veces te creí, Tantas veces te idealicé,  Y otras tantas te a...