jueves, 30 de septiembre de 2021

Estalactitas

         Los momentos que paso contigo son tan reconfortantes y tan alimentadores que funcionan como un fertilizante para la tierra, son un caldo de cultivo para mí quimera que cada vez se hace más real porque tus ojos nunca dejan de mirarme de esa forma que sólo lo hacen conmigo. También tus manos me hablan y me transmiten esas cosas que sólo yo soy capaz de entender, quizás porque tengo un sexto sentido o porque quiero creer lo que mi mente me hace engañar, mente o corazón.

          Cuántas veces he pensado o soñado que me besas, y en ese momento todo se detiene, hasta el tiempo, que no se detiene por nada. Las hojas de los árboles se hacen perennes por unos instantes, cómo lo imaginado, que continuamente vuelve a suceder durante el paso del tiempo. Pero que sería si no fuese así, el azul cambiaria de tonalidad y en el alma calarían las gotas de lluvia hasta ahogarla, cómo en las cuevas el interminable goteo va creando las estalactitas que necesitan de miles de millones de años para poder unirse a su estalagmita. ¿Seremos nosotros alguna vez columna?

martes, 21 de septiembre de 2021

Costumbres

 La costumbre a veces nos obliga a hacer ciertas cosas que, aunque no queramos, seguimos haciéndolas, porque siempre las hemos hecho, porque hay que hacerlas, porque si no no seríamos nosotros, y a nosotros nos encanta hacerlas. Al igual que el buscarnos, el mirarnos y sentarnos juntos.  ¿Lo hacemos por costumbre o por necesidad? Lo hacemos porque hay un vínculo que nos llama a hacerlo. Si no estamos cerca la reunión es distinta, no interesa y aprovechamos la mínima situación para estar juntos, nos buscamos, nos acercamos, nos miramos. Porque yo siempre quiero estar a tu lado, porque mi mundo a tu lado se llena de alegría y colores, me gusta mi reflejo en tus ojos que me miran diferente, se detienen al mirarme, me hablan y me dicen lo que los demás ignoran, me sumerjo en sus aguas y me atrapan .  Y no lo hacen por costumbre sino por necesidad y querencia, porque cuando los miro veo la costumbre con la que me miras, la costumbre que quiere ser rutina y nadar para siempre en el mar de tu mirada. Costumbre que no es más fuerte que el amor.

viernes, 8 de mayo de 2020

Oasis

     A veces los oasis se producen en nuestra imaginación de tanto como ansiamos ciertas cosas. Pero una vez que las tenemos, ¿por qué siguen apareciendo?  ¿no nos conformamos nunca con lo que tenemos? ¿siempre queremos buscar más y diferentes aventuras? Así es.
   Creo que nunca murió en mi aquel oasis de juventud, aquel que creí que que había muerto, desaparecido, está intentando renacer, el teatro ha vuelto a subir el telón y las semillas están empezando a brotar de nuevo porque quizá nunca se fueron, tal vez no todas murieron, porque había millones, y una de ellas, la más imprudente y atrevida, se quedó y está empezando a brotar y retoñecer. Esa semilla me está provocando los oasis que mi mente quiere ver. ¡Maldita semilla! Si no había humedad suficiente para agarrar!! Las gotas de lluvia habían cesado, sólo eran un rocío fresco que divertían el alma!!!
 Habrá que aprender a vivir con fantasmas, oasis, semillas....

miércoles, 14 de febrero de 2018

Cinco segundos

Sólo algunos llegaron a la hora prevista. Siempre pasa en estas ocasiones en las que un grupo de amigos queda para comer. Se tomaron algo mientras llegaban los demás. Media hora después todos estaban allí menos Juan, siempre llegaba el último, y ese día no iba a ser distinto. Dudó mucho si asistir pero al final decidió acudir. Le gustaba estar con sus amigos, disfrutar de su conversación, de sus batallitas de jóvenes y echarse unas risas, no podía dejar de perder eso después de tanto tiempo sin verse. El problema era otro y siempre estaría ahí, SIEMPRE.
Por fin entró al bar y la ovación no se hizo esperar, tanto por la alegría de verlo como por la tardanza. Besos y abrazos no faltaron, caras de felicidad al verse, alguna lágrima por ahí perdida y sobre todo satisfacción de volver a estar entre la gente querida, los amigos de siempre, el calor que desprenden, esa confianza ciega que, por mucho tiempo que pase, siempre está ahí. Llegó la hora de sentarse a la mesa y, como siempre, entre buscado y por casualidad, una mezcla de destino esperado y odiado, le tocó estar al lado de Él. Siempre terminaban sentándose juntos, fuese el evento que fuese, ahí estaban, uno al lado del otro, como siempre lo habían estado, por amistad, por compañía, porque se querían. El destino a veces juega con nosotros a su antojo y nos mueve por el tablero como títeres en un guiñol. Fue una velada maravillosa, ya contaba con ello, pero siempre se mejoraba y vivirlo era un placer enorme. A Él siempre lo veía más a menudo que a los demás, era su AMIGO, necesitaban verse y hablar, reírse y estar juntos.
-¡Un brindis! dijo alguien.
Y todos se pusieron de pie para brindar.
-¡ Por la amistad! se dijo, por nosotros, por que volvamos a reunirnos pronto y no pase tanto tiempo sin vernos.
Un alboroto comenzó a sonar, choque de copas, risas....; pero de pronto todo se paralizó. El tiempo se detuvo cuando los ojos de Juan y su AMIGO se cruzaron. SILENCIO. Una mirada capaz de romper con todo lo que les rodeaba, no había nada, no había ruido, no había mundo. Sólo unos ojos mirándose y queriendo decir lo que los labios no se atreven. Unos golpes comenzaron a sonar rompiendo la magia de aquel momento, era el latido del corazón de Juan bombeando tan fuerte que era capaz de oírlo. ¿Cabe la eternidad en cinco segundos? La vida es eterna en cinco segundos. Como eterno sería su amor por Él. No había escapatoria, no podía dejar de sentirlo. Siempre estaría ahí para quererlo, para esperar su abrazo, su sonrisa, su mirada. Habría más brindis y más risas y más miradas, pero siempre la misma eternidad. SUS OJOS.  

martes, 6 de febrero de 2018

Sin gafas de sol


¿Será que ya estabas destinado para mí desde el principio de todo?  No se si pensar que de ser así, podías haber venido antes, o si tal vez, todo lo vivido, añorado, esperado y sufrido era necesario para ser como ahora soy. ¿Es necesario sufrir a veces para poder convertirnos en lo que somos? Podríamos saltarnos ese paso. Hemos de ser felices en esta vida pero no por eso hay que experimentar todos los estados y sentimientos para, el que tenga suerte, poder serlo. Yo tengo esa suerte. Y también he sufrido hasta llegar a donde ahora estoy, incluso ya con tu presencia. Se que no hay que mirar atrás y dejar todo lo sufrido en el cajón porque ese pasado, en el presente, no nos hace ningún bien, pero nuestra mente, autónoma de por sí, nos reconduce en un instante hasta esos momentos pasados. ¿Se puede tener nostalgia de los tiempos sufridos? Se puede. Las gotas de lluvia van calando hondo hasta humedecer por completo nuestro corazón y se necesita un sol espléndido para secar toda esa humedad producida por la lluvia. A veces esa nostalgia es necesaria en algunas personas, no son capaces de sobrevivir si no es por ese sufrimiento que los hace de seguir viviendo, si no tienen el alma húmeda, les da fuerza, se convierte en un aliado inseparable que camina de su mano. 
Yo no quiero tristezas, ni sufrimiento, ni pasarlo mal. Quiero vivir feliz, como ahora mismo, pleno, contigo, con el sol radiante cegándome los ojos. Sin gafas de sol y sin filtros. Quiero seguir sintiendo eso que tantas veces pedí y que por fin ya tengo.

jueves, 1 de febrero de 2018

Nuevo Mar












La vida pasa y a veces no nos damos cuenta de como hemos llegado hasta donde estamos en ese momento. Yo nunca creí estar donde estoy, llegar hasta este lugar que antes era inalcanzado, sólo tocado en los momentos de imaginación y noches de sueños satisfactorios. A veces nos infravaloramos a nosotros mismos, y también a lo que somos capaces de conseguir. Por miedo, por cobardía, por no arriesgar, por no vivir. Ésa es la palabra adecuada: VIVIR, hemos de ser capaces de vivir aquello que queremos, que nos gusta, que anhelamos creyendo que sólo puede ser un sueño y que no podrá ser algo real para nosotros. ERROR. Dejemos que todo fluya con la mayor normalidad posible y la vida nos guiará por el camino de baldosas amarillas hasta estar inmerso en ese sueño que tantas veces atrás creímos tocar. Yo estoy tocando ese pasaje onírico, lo estoy viviendo realmente, algo que nunca esperé ni creí que pudiera suceder, como si alguien estuviera ocupando mi lugar y yo sólo fuera un espectador metido tan dentro de la historia que me parece real. ES REAL,¿ por qué no lo iba a ser? siempre me subestimé, pero sin pretenderlo he logrado lo que nunca creí. Y no ha pasado nada, no se ha parado el mundo, no me han encerrado ni me han llamado loco.
Aquellos ojos que ansiaban vivir, nadar en el mar de otros y bucear desnudo por ellos, siguen igual de vivos que entonces, en un mar tranquilo, querido y distinto del que pretendieron. Pero felices y brillantes. Están empapados de un mar que los hace grandes y valientes, sin miedo, capaces de bucear sin necesidad de salir a la superficie a respirar. GRACIAS.

martes, 5 de julio de 2016

La noche ya no me asusta






La noche sigue siendo oscura, pero ya no es tenebrosa, no da miedo, no atormenta. Ahora me gusta. Abro los ojos en medio de ella y sonrío, estoy tranquilo y feliz. Sólo tengo que girar la cabeza para ver que estás ahí, y ni tan siquiera eso, con los ojos cerrados puedo oír tu respiración. Ya no necesito forzar el sueño al dormirme para soñar contigo, para estar contigo, ya lo estoy. Tantas veces pensé en este momento, en estas noches de poder estar a tu lado.... que ahora me parecen que son mentira, un sueño, una ilusión; pero no es así, son reales y duermo a tu lado. Y la noche es preciosa, no hay murciélagos ni vampiros, ni demonios ni dragones, y si los hay no me importa porque estoy contigo, no tengo miedos. Tengo a mi lado al héroe de mi sueños, cogido de la mano, rozándome en cada movimiento, encogiéndome el corazón cada vez que me mira y veo en la profundidad de esos ojos la felicidad. Gracias. 

Tantas veces

 Tantas veces te pensé, Tantas veces te soñé, Tantas veces te imaginé,  Tantas veces te creí, Tantas veces te idealicé,  Y otras tantas te a...