jueves, 16 de julio de 2009

Nada más

Estaba deseando de que se acabara el turno en el trabajo para poder salir pitando de allí. Eran las 21.45, sólo quedaban quince minutos para salir de allí y encontrase con él. Era Noviembre y el frío se notaba por las calles de la ciudad, pero no le importaba porque sabía que en poco tiempo estaría en brazos de su ángel, el que le quitaba todas las penas, todos los disgustos, los malos días en el trabajo; le daba la vida suficiente para poder seguir adelante. Su amor era secreto, estaba prohibido, era de contrabando. Pero cuando los dos se abrazaban no les importaba nada más, eran felices y eso era más que suficiente. No les importaba no poder gritar su amor, no mostrarlo a los demás, ni pasearlo por los parques de la ciudad. Les traía sin cuidado, ellos se amaban en la oscuridad y en secreto, se tenían el uno al otro y eso era lo importante. Cuando una puerta se cierra nadie sabe lo que ocurre allí dentro nada más que los que están presentes. En su guarida sólo estaban ellos y su amor que inundaba todo.
Llamó al timbre y él apareció al abrir la puerta. No hubo palabras, sus ojos lo dijeron todo: TE AMO se escuchó salir de ellos. Entró a la casa y se fundieron en un abrazo cálido, cercano, cariñoso y apasionado, de esos que te ponen los pelos de punta y no quieres que se acaben nunca. Charlaron, se abrazaron, se amaron y se miraron como nunca podrían mirar a otra persona distinta, esas miradas sólo les pertenecían a ellos. Un abrazo de despedida y un beso antes de salir por la puerta. Eran las 2.oo de la mañana y hacía frío pero no le importaba porque llevaba el corazón ardiendo de felicidad, de amor. Hasta el día siguiente a las 10.30 no volvería a verle, pero no le importaba porque sabía que estaría allí, esperándole para mirarle como nadie lo había hecho antes.

miércoles, 15 de julio de 2009

Porque una vez entraste


A veces me pregunto por qué no puedo ser feliz si no estás a mi lado. Antes lo era. Antes de conocerte y de que tu corazón llamase a mi puerta era feliz. Luego lo fui mucho más. Y ahora ya no se ni lo que soy ni lo que siento o si realmente siento algo. Mi corazón te abrió su puerta, te dejó pasar, te invitó a comer y yo creí que te gustó. Pero después me dí cuenta de que no fue así. No debió parecerte acogedor porque saliste de allí sin decir nada, ni un simple ADIÓS, o un HASTA LUEGO. Desde entonces sus puertas y ventanas se cerraron para que nadie más pudiera pasar, ni tan siquiera asomarse. Está prohibido. Sólo se abrirán de nuevo cuando tú te acerques a ellas. Cuando vuelvas a golpear con tus nudillos, cuando vuelvas a decir SOY YO, cuando él vuelva a palpitar como una locomotora en su máximo nivel de rapidez; entonces yo me asomaré por la mirilla y veré que tus ojos están ahí, esperando a mirar los míos. Sólo entonces mi corazón abrirá de nuevo sus puertas. Volverá a entrar el sol, porque ya entraste tú, volverá a entrar el aire porque ya entraste tú, volverá a oler a limpio porque ya entraste tú y volverá a latir como ahora mismo lo hace al pensar en TI, pero ahora no estás tú y huele a moho. Pero nada puedo hacer para que regreses y llames a la puerta. Sólo me queda rezar, aunque ya también lo he hecho, pero ese rezo me sabe amargo porque siento que no sirve de nada, creo que Dios no gasta sus fuerzas en temas del corazón porque éste está loco y como loco no se le puede hacer mucho caso, no se le escucha, y no se le toma en serio. Pero yo si me volveré loco si tu no vuelves y me miras y me amas y me hablas y me abrazas y me besas y me acaricias y me dices...

martes, 14 de julio de 2009

El rumbo de tus pasos

No es el momento de cambiar el rumbo de tus pasos
ni de pedirte que me dejes el recuerdo de un abrazo.
Temes de nuevo que el abrazo lleve al beso
que ese beso te traicione y no te deje partir.

Te miro ausente como andas
repartiendo impunemente
en mio y tuyo los sueños que agonizan en presente.
Porque el pasado y el futuro se diluyen
mientras me dices adiós. Y tu me dices adiós.

Si acaso un día pasaras por aquí cerca
perdoname el desorden de mi mundo.
Te encontraras siempre la puerta abierta
para pedirte el resto de un segundo.

Si tu me dieras lo que te sobra de un beso
si me regalas lo que dura una mirada
si me dejaras...si me dejaras al menos todo eso
si me dejaras al menos todo eso
podría tenerte a ti, sin tener nada.

Hoy yo me beso y me lamo las heridas que me dejas
me son queridas quizás porque marcan tu recuerdo...
perdoname mi amor si me me olvida
acompañarte lentamente hasta la puerta.

Si acaso un día pasaras por aquí cerca
perdoname el desorden de mi mundo.
Te encontraras siempre la puerta abierta
para pedirte el resto de un segundo.

Si tu me dieras lo que te sobra de un beso
si me regalas lo que dura una mirada
si me dejaras...si me dejaras al menos todo eso
si me dejaras al menos todo eso
podría tenerte a ti, sin tener nada.

No es el momento de cambiar el rumbo de tus pasos
ni de pedirte que me dejes el recuerdo de un abrazo.
Temes de nuevo que el abrazo lleve al beso
que ese beso te traicione y no te deje partir.
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Limpiando el ordenador he encontrado esta canción de Pasión Vega que hacía tiempo que no escuchaba, tal vez por puro olvido, o porque me subconsciente la había apartado de mi memoria para no sufrir al escucharla. Una bonita letra en una preciosa voz, una combinación perfecta para el deleite de los oídos, y del corazón.

lunes, 13 de julio de 2009

Luz


El camino está oscuro. No hay luces y me da miedo seguir, creo que debería de volver atrás, a lo conocido, este sitio me da miedo pero... quiero ir allí, donde está la luz que me llama, la luz que sólo veo yo. Para los demás solo hay oscuridad, no hay vida, está vacío. No lo entienden.

¿Donde está la luz que nos hace ser felices? Mi luz, mi claridad se encuentra en la oscuridad. Donde yo quiero ir está oscuro para los demás, allí no hay vida, allí no hay colores. Está prohibido, pero yo quiero ir y quedarme a vivir para siempre. Quiero ir a la luz que es oscuridad pero que para mí no lo es sino todo lo contrario. ¿Por qué lo bueno y lo que vale es siempre lo que hacen la mayoría? ¿Por que en donde yo quiero estar no hay luz para los demás? Seré yo el raro, el que va a contracorriente y el que no es normal. Debo serlo. Pero es lo que yo quiero, es donde quiero estar, es donde quiero ir, y es donde me manda el corazón. Mi cabeza me dice que me aleje, pero acercarme a la oscuridad me da la calma. Si me alejo siento frío, me pongo triste y se me olvida quien soy. Y no puedo olvidarme de eso. Quiero estar en la oscuridad que para mi es la luz inmensa que calienta, me da vida y me hace sentirme vivo.
Esa luz que está en medio de tanta oscuridad eres TU. Pero tu interruptor está apagado, quiero adivinar en donde se enciende y apretar el botón. No se si quieres ser mi luz y tal vez por eso no tengas interruptor. Pero lo buscaré o por lo menos lo intentaré, eso quiero pero me va a costar porque la oscuridad me da mucho miedo y no soy valiente para tantear el terreno a oscuras. Me da miedo y eso es inevitable.

jueves, 9 de julio de 2009

Algún día


Algún día correré el riesgo y me atreveré a coger tu mano, a acariciarla, a mirarte a los ojos como si no existiera nadie más a nuestro alrededor, a acercarme a tu boca y besar tus labios, a decirte lo que siento por ti. Algún día haré esa locura y me sentiré feliz, desahogado, y en toces respiraré tranquilo. Eso será cuando mi corazón le coma terreno a parte de mi razón y mi lógica (como veis yo también le ato las alas), y quiero que sea pronto. Necesito soltar esto que me ahoga y que cada vez es más grande.

Algún día me armaré de valor y te abrazaré, me acercaré a tu oído y te diré: TE QUIERO, y si tu me respondes en positivo, entonces no existirá mundo ni universo ni nada a nuestro alrededor, solo nosotros y nuestro amor, ese que tanto se ha mojado con la lluvia. Algún día espero que tu mirada sea mía, que me la regales a diario, a cada momento, a cada instante.

Pero todo esto pasará algún día, no se si cercano o no; o tal vez no pase nunca y entonces mi vida estará empapada como una esponja en medio del mar, imposible de secarse.

Algún día espero gritar eso que ansío decirte al oído y que tu me digas: YO TAMBIÉN.

lunes, 6 de julio de 2009

Más lluvia

Este post está escrito como consecuencia de un comentario que ha hecho un-angel(gracias por serlo) donde dice que es entendible el marcharse sin decir adiós, yo también lo entiendo, porque también lo he hecho y lo he vivido, pero no lo comparto. Creo que hay que ser valiente y afrontar aquellas consecuencias que nosotros mismos hemos provocado con nuestras acciones, por mucho que duela o que nos cueste es lo mejor, afrontar las cosas y si hay que decir adiós decirlo ya que de esta manera nosotros tal vez pasemos un mal rato, pero a la otra persona la podemos ahorrar una muy mala temporada, y algún día nos lo agradecerá. Yo también suelo salir corriendo, como veis la teoría se me da muy bien, pero la práctica me cuesta un poco y es que soy muy cobarde, y muy estricto conmigo mismo.
También es consecuencia del comentario de Aki®a, quien dice que no se puede morir de amor, y estoy totalmente de acuerdo contigo, ya que primeramente hay que amarse a uno mismo, eso es difícil y cuesta lograrlo a veces, pero se puede conseguir (yo estoy en proceso). Lo que pasa es que no todo el mundo es capaz de alcanzar esa meta, hay gente vulnerable que no saben salir del pozo en el que se encuentran, y prefieren ahogarse a aprender a nadar. No es fácil decir adiós a quien no quiere compartir su vida con nosotros si sientes una fuerza atrayente e irresistible hacia ese alguien, te lo puedo asegurar, y por lo que he leído tu también, pero hay que hacerlo, solo hay dos caminos: olvidarlo o vivir con ello, y ésto último es como morir.
Ayla también comentó y dijo que es de cobardes no levantarse y luchar, por supuesto que es de cobardes, pero en cierto modo pienso que todos lo somos alguna vez, o que tal vez llega un momento en el que te cansas de luchar y te abandonas a tu suerte, no siendo cobarde con ello sino tal vez un poco realista, dejando la lucha para cuando se pueda, empapándote con las gotas de lluvia que eres incapaz de librar.
Gracias a todos por leerme y por comentar. Un fuerte abrazo.

viernes, 3 de julio de 2009

Luvia


Entró por la puerta dejando atrás un espesa lluvia fría. Su paso era lento, dejó caer el bolso de su hombro nada mas entrar. Se sentó en el sofá y comenzó a llorar. Su corazón no aguantaba más, se estaba ahogando por la lluvia contenida, ya no había escape. Se asomó a la ventana para ver la oscuridad de la calle. Era de noche y la lluvia caía sin parar, la imagen era igual que su alma. Cogió un bolígrafo y un papel y se puso a escribir. Metió el papel en un sobre y se dirigió a la cocina. Tomó una botella de agua fría y se volvió a sentar en el sofá. Abrió el bote de pastillas y una a una se fue tomando todas hasta acabarlas. Abrió el sobre y leyó de nuevo lo que había escrito:


" Siento que mi vida ya no tiene sentido, fue un placer el haberte conocido y haberte amado, pero ese mismo placer me ha llevado a la desesperación hasta tal punto de que ya mi vida sin ti no tiene sentido, te he esperado mucho, pero ya no puedo aguantar más esta espera y prefiero morir a vivir sin ti. No te culpo de que ya no me quieras o de que nunca lo hicieras, sino de que nunca me hayas dicho se acabó, simplemente desapareciste y no quisiste saber nada más de mi. Fuiste un cobarde, pero aún así te quiero. Ya no puedo esperarte más. Lo siento, o sientelo tu por mi."


Se tumbó y se durmió.

Tantas veces

 Tantas veces te pensé, Tantas veces te soñé, Tantas veces te imaginé,  Tantas veces te creí, Tantas veces te idealicé,  Y otras tantas te a...