miércoles, 29 de septiembre de 2010

Los sueños, sueños son


¿Será verdad eso de que los sueños se hacen realidad? Yo pienso que es solo una frase hecha o, tal vez un enganche publicitario para vendernos cualquier cosa. Sea lo que sea quiero conocer a alguien que me diga que su sueño se le ha hecho realidad, no algún sueño sino SU SUEÑO, ese que creemos inalcanzable y que todos de alguna manera tenemos. No se si será cierto pero yo puedo asegurar que mi sueño no se cumplirá, aunque siempre me quede ese hilo de esperanza dando guerra diciendo: espera, espera un poco más. Pero el esperar se va a acabar!!!

¡Que felices somos mientras estamos soñando! Más de lo que creemos, sin embargo cuando despiertas y ves que la realidad es otra, entonces una losa de dos toneladas se te cae encima, y como decía un famoso cantante en una no muy famosa canción: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio", y es cierto puedo dar fe, lo mio no tiene remedio, a no ser que los milagros existan, y creo que existen pero no en mi caso. Así que nada, por ningún lado por el que tire mi sueño se podrá hacer realidad. Eso pienso ahora pero cuando te tengo delante, cuando te miro a los ojos y te veo regalarme tu sonrisa, cuando escucho tu voz... creo que no hay sueño imposible ni meta que no se pueda alcanzar, pero cuando te alejas todas esas esperanzas vuelven a desvanecerse, y es entonces cuando dejo de soñar y no puedo levantarme la losa de encima. Y es que como decía, esta vez un famoso escritor:

¿Qué es la vida? Un frenesí

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño:

que toda la vida es sueño

y los sueños, sueños son.

domingo, 19 de septiembre de 2010

La próxima vez


Caminaba por el largo pasillo cuando de nuevo puedo escuchar la música a lo lejos. Sabía que eras tu quien tocaba aquello que alegraba a diario mis oídos, aquello que alimentaba mi espiritu, aquello que me hacía soñar contigo. Me acerqué hasta el aula de ensayo y allí estabas tu, de espaldas a la puerta, frente a la ventana recibiendo toda la luz de aquel maravilloso día de otoño. Una vez más pensé en marcharme corriendo de allí como solía hacer cuando pasaba por aquel pasillo y te oía tocar, pero algo me hizo cambiar de opinión decidiéndome a quedarme allí y sentarme en el primer pupitre que había. Tu seguías tocando aquella maravillosa composición de Vivaldi. Pasó un rato, no se cuanto porque perdí la noción del tiempo, de repente te volviste al sentirte observado y me viste allí sentado con cara de bobo. Peto tu seguiste tocando, tocando sólo para mi. Cuando terminaste te acercaste y me dijiste: _ Me alegro de que hoy te hayas quedado. Mi corazón entonces empezó a fibrilar y mi mente se quedó en blanco sin saber que decir, sin saber que contestar, y entonces dijiste: _ Me gusta que lo hagas, se toca mejor cuando alguien escucha, y yo se que tu me escuchas. Me diste un apretón en el brazo y te marchaste regalándome tu maravillosa sonrisa.

Desde entonces no hago otra cosa que pensar más en ti. Seguiré pasando por ese pasillo para escucharte, para verte, y para ponerme nervioso cada vez que te tengo delante. Obligaré a mi estómago a estarse quieto cuando te vea, y la próxima vez intentaré que mis labios sean capaces de articular alguna palabra, aunque sólo sea para no parecer un estúpido incapaz de controlarse.

martes, 14 de septiembre de 2010

Seguimos


Otra vez por aquí de vuelta, he de pedir disculpas a todo aquel que sigue este blog y que en cierta manera me anima a escribir todo aquello que aquí encontráis, disculpas por estar callado, por no decir si me iba o seguiría, por el silencio que siempre es peor que la verdad. Gracias por seguir ahí. Pero si, estoy de vuelta como la ciclista que empieza ahora, dispuesto a seguir con algo que me encanta como es escribir aquí y sacar fuera todos esos sentimientos y paranoias que están dentro de mi y que no soy capaz de contar a nadie por miedo, por cobardía o por no se que cosa sea. Una temporadita de vacaciones no hace mal a nadie verdad? y más si es en verano donde podemos disfrutar del buen tiempo, el sol, los amigos, la piscina... ¿Qué mas da si es invierno o verano o estamos en la playa o en el campo? Lo importante es que estemos rodeados de todos los que nos quieren y que con ellos seamos felices, aunque sólo sea el tiempo que pasamos con ellos, pero ese tiempo nos habrá merecido la pena. Aunque hay veces que el estar cerca de alguien que te quiere te puede hacer daño, porque ese querer es distinto al que tu sientes, y una mirada, una sonrisa o un simple roce puede significar tantas cosas!! Sobre todo cuando tu imaginación empieza a volar a su antojo intentando hacerte ver esa acción como algo tuyo, solo para ti y cargado de una simbología que solo tu conoces porque tu imaginación te ha hecho de verlo así. Pero...¿cómo saber la verdad? Ahí es donde estoy, en ese punto donde el siguiente paso es un acantilado de mil metros de altura y que si tienes suerte podrás sujetarte en una rama si te caes, pero si no hay rama la esperanza de vida es nula, y yo de momento no quiero morir, aunque a veces me encantaría saltar para encontrar esa rama.