jueves, 30 de abril de 2009

Puente

Me voy de puente, salgo esta tarde y hasta el domingo no vuelvo, asi que ya os contaré que tal el viaje, me voy a Galicia con las meigas, a ver si alguna me echa un remiendo, jajaaj!!!

miércoles, 29 de abril de 2009

Casualidades

Esta mañana me encontré por casualidad con una antigua compañera de instituto, ella salía de una gestoría y yo entraba, y justo en la puerta nos hemos encontrado. ¡Que casualidad! hemos dicho los dos al mismo tiempo, llevabamos la tira de años sin vernos. Yo me podría haber retrasado un minuto o ella adelantado en salir y no nos hubiéramos visto, pero el destino ha querido no sea así y dejarnos ver. Hemos recorado viejos tiempos tomándonos un café y nos hemos puesto al día de nuestras aburridas y rutinarias vidas. Dicen que la mayoría de las personas mejoramos con los años, como el vino, pero esta chica mejorar lo que se dice merjorar no lo ha hecho, no tenía las instrucciones, en cambio empeorar lo ha hecho a las mil maravillas!!! evidentemente no la he dicho nada pero se la veía muy dejada, sin cuidarse, y es que según me ha contado tiene un marido de esos que son un poco garrulines y que no le importa como esté su mujer, mejor no nos imaginemos a él. Ella es un encanto y muy contenta con su matrimonio no parece, me ha dado pena. Pero cada uno es mayoricito para saber que hacer con su vida, yo le habría dado unos consejos, pero la tendría que haber cobrado porque etoy en paro y la vida está muy cara! asi que no lo he hecho. Necesitos más casualidades en mi vida.
Todo lo que nos pasa en esta vida es fruto del destino que juega con nosotros como marionetas de un guiñol. Aunque nosotros programemos nuestro día, existen un montón de factores a nuestro alrededor que no son determinantes y que juegan con nosotros sin que seamos capaces de darnos cuenta (definición de casualidad: Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar). Casualidades de la vida, vernos en un mismo autobús, comprarnos la misma chaqueta, viajar al mismo lugar, el mismo restaurante... Que más da si son casualidades o un destino coqueto, vivamos y soñemos que la vida pasa y estos son parte de sus ingredientes.
Por una pura casualidad nos encontramos tu y yo aquella noche. Yo estuve a punto de no ir allí, y tu pasabas sin estar seguro de hacerlo. Y ya ves, sin querer nos conocimos y nuestros ojos se cruzaron sin buscarse, y desde entonces no he vuelto a mirar otros ojos de esa manera en que miré a los tuyos, pero éstos últimos ya no me miran como aquel día. No se que o quien me apartó de ti pero desde entonces mis ojos ya no miran igual. No habrá otra casualdiad en mi vida como la de aquel día. En mi destino no está escrito que vuelva a cruzarme con tus ojos, con su paz, con su amor y con su fuerza. Pero tendré que seguir adelante como sea, la vida sigue, y tendré que mirar a otros ojos, aunque nunca serán como los tuyos, por mucho que busque, por muchas veces que los mire, por muchas veces que los diga que los amo todo será mentira, amaré a los tuyos, que siempre estarán guardados en secreto por una casualidad del destino.

martes, 28 de abril de 2009

Asustados



Parece que en la vida diaria sólo pasan catástrofes y cosas malas que nos hacen vivir con temor y con miedo casi obligado. Solo basta para ello ver durante unos minutos el telediario, es casi preferible no verlo!!! y tirarte en el sofá a ver un documental para que te ayude a echarte la siesta!!! por lo menos esto último lo disfrutas más! jajaja!! Entre la crisis, los malos tratos y ahora la peste porcina no podemos vivir tranquilos!! pues oigan de algo hay que morirse no?! es que nos tienen todo el día asustados!! por no hablar del mal tiempo! caen tres copos de nieve y ya está todo el pais en alerta roja, cuando venga el calor también será insoportable! como todos los años, o es que ¿ya no nos acordamos de un año para otro? debe de ser eso; luego está el cambio climático! otro susto más a sumar!! que dejen de asustarnos por todo que bastante dura es la vida de cada uno.



La princesa corría y corría entre aquellos árboles gigantescos sin encontrar un refugio donde esconderse. Pero daba igual, cualquier escondite o cueva por resguardado que estuviera no le serviría de nada. La sombra estaba tras ella. El brujo había mandado perseguirla y no podía volver sin ella, sin sus ojos, ya que éstos eran capaces de ver más allá del día de hoy, eran capaces de ver todo lo que hay por delante de una vida, y eso es lo que querían de ella. Pero ella contaba con ese poder y sabía como esconderse, como engañarlos; podía ver el futuro, su futuro y sabía que su amado estaba cerca para rescatarla. Cuando éste la encontró se vió salvada de la sombra, pero un dolor intenso le atravesó el corazón, alguien le habia clavado una daga pero, ¿quien era? ¿quien había sido? no podía creerlo, había sido su amado! su príncipe, que ahora se disponía a arrancarla los ojos, los mismos que la habían traicionado, los mismos que la habían cegado por amor, un amor que fué su muerte. Y es que los ojos, al igual que el alma, por muy puros que sean también se corrompen por amor.

lunes, 27 de abril de 2009

Ojala fuera noche


Ojala fuera noche para poder estar contigo. Es el único momento del día en el que soy feliz de verdad, por completo. Cada noche al cerrar los ojos puedo contemplar como vienes hacia mi para ser mi guardián, mi protector, mi guía. Ansío que llegue pronto la luna para que su luz te haga venir a mí y pasar la noche entera conmigo. Por la noche soy feliz, porque vigilas mis sueños, porque me miras y te creo, porque me acaricias y me estremezco, porque estás a mi lado, porque te siento, porque me sonríes, porque me amas, y porque me das vida para cuando despierto poder atravesar el día con mi enemigo Sol, el que deseo que se vaya pronto para que venga mi protectora Luna y me traiga con su tranquilidad a ti. No me importa al lugar donde vallamos cada noche, si es feo o bonito, si hace frío o calor; solo me importa que estoy contigo y puedo ver el paisaje del color de tus ojos, esos que ya no me miran si yo no cierro los míos, esos que ya no me hablan si no viene la luna, esos que un día me miraron y se quedaron atrapados dentro de mi alma para nunca más salir de allí y poder mirar a través de ellos. Esos ojos que alguna vez se reflejaron en los míos cegándolos con su luz. Esos ojos que no veo desde entonces y que mataría por volverlos a ver como aquel último día. Ojala fuera noche para abrazarte, ojala no existiera el día. Si esto fuera así, mi enemigo Sol solo existiría para mí, porque habiendo noche estarías tu, y estando tu yo tendría sol y entonces tendría día.

Somos reflejos de vidas ajenas que como un puzle vamos uniendo a nuestra memoria y poder así conformar una vida propia llena de jirones de los demás con los que cubrimos nuestro alma construyendo así una coraza que nos permite cubrirnos del peligro, para mantener intacta nuestra esencia, nuestro espíritu más puro, que es el motor de nuestra vida.

Ojala fuera noche.

jueves, 23 de abril de 2009


Hoy de vuelta a casa venía escuchando en la radio una bonita historia que me ha gustado mucho y quiero compartirla con todo aquel que lo lea. Decía más o menos así: " En un lugar de unas tierras lejanas, un hombre celebró en su casa una gran fiesta con ocasión del nacimiento del primero de sus nietos, a la fiesta no era necesario acudir con regalo, sin embargo algunos de los invitados llevaron algunos de sus presentes como símbolo de su amistad. Conmovido por la alegría de su nieto, Platio, que así se llamaba el organizador, invitó a un antiguo amigo que había pasado a ser enemigo debido a una discursión por un malentendido. Desde hacía muchos años los dos hombres no habían vuelto a dirigirse la palabra, y uno de ellos, Eugres, hacía todo lo posible por causar mal al otro. Sin embargo con esa invitación Platio vió una oportunidad para poner fín a tal enemistad y poder retomar lo que un día fue una bonita relación de amistad y hermandad. Eugres acudió a la fiesta y para ello consideró oportuno obsequiar a su antiguo amigo. En una bandeja de plata echó basura, frutas podridas y carne putrefacta. Lo envolvió y se lo entregó a Platio en la fiesta. Éste conmovido por el detalle abrazó a su antiguo amigo creyendo rota la enemistad, sin embargo, le dijo que no se quedaría a la celebración sino que solo quería darle el regalo y se marchaba, lo que así hizo. Platio abrió el presente observando atónito lo que aquella hermosa bandeja contenía. Llamó a sus criados y les dijo que no permitiesen que Eugres se marchase ya que tenía un regalo para él. Tiró toda la basura, lavó la bandeja y la llenó de hermosas flores que crecían en su jardín a lo que añadió una nota. Uno de los criados entregó el regalo a Eugres, éste lo abrió y contempló la hermosura de las flores a la vez que una nota, en ésta había escrito: << Cada uno da lo que posee>>".




Bonita manera de decir que no todos somos iguales, y que como decía el otro día, el perdón nos hace grandes. Efectivamente cada uno hemos de dar lo que tenemos, aquello que rebosa nuestro corazón es lo que sale por nuestra boca. No dejemos que la ira y las ganas de venganza cieguen nuestro corazón, ¿que obtenemos con ello? ¿ganamos algún premio? cada uno ha de actuar como crea que deba hacerlo y no de la manera en que los demás lo hacen con nosotros, allá cada cual con sus actos y sus circunstancias. La vida está para disfrutarla y hagámoslo con aquellos que quieren hacerlo; y efectivamente, cada uno da lo que tiene, al igual que cada uno recibe las cosas acorde con su propia personalidad y manera de ver. No regalemos basura si tampoco la queremos para nosotros.














miércoles, 22 de abril de 2009

Perdoname


¿Somos capaces de perdonarlo todo por amor a otra persona? He ahí la gran duda de toda persona humana. Yo no perdonaría nunca una infidelidad, o un engaño o un....; hemos oído miles de veces estas frases que ya suenan a frase hecha, pero ¿seríamos capaces realmente de perdonar algo que nos ha hecho daño por amor? Si merece la pena hemos de hacerlo, todos podemos equivocarnos alguna vez en la vida, hoy has tropezado tu, mañana puedo ser yo. La vida está llena de piedras con las que podemos caer pero para levantarnos necesitamos a veces el perdón de los demás, por muy doloroso que eso sea. Somos humanos y como tal hemos de perdonar, hacerlo no es malo, ni caer bajo, ni ser peor persona sino todo lo contrario, nos hace grandes y en grandes hemos de convertirnos.


Yo sería capaz de perdonar lo imperdonable, por tí, por mí, por nosotros, por estar juntos. Vendería mi corazón si con ello consiguiera que me hablaras, que me abrazaras y que tus ojos me miraran como un día lo hicieron . Pero parece que todo eso es imposible, no por mi parte sino por tu silencio, porque tus ojos se apagaron al mirarme la última vez, se cerraron sin que yo pueda verlos de nuevo. Ésto me daría la vida, me sacaría todo el agua del alma que me ahoga poco a poco, volverían a gustarme las gotas de lluvia golpeándo mi cara recordándome a ti. Háblame, llámame, quiéreme, abrazame, bésame.... o sólo mírame, y con eso te perdonaré, porque entonces viviré para poder hacerlo.

Perdoname. LODVG



viernes, 17 de abril de 2009

La copa rota - Pasión Vega

http://www.youtube.com/watch?v=9JODb8K5xu0

El camino (¿a Ítaca?)


¿Qué sería de nuestras vidas si no disfrutásemos del camino que tenemos por delante? No todos sabemos ni podemos disfrutarlo desgraciadamente, pero hemos de hacer lo posible porque este recorrido sea lo más agradable posible, para nosotros y para aquellos que nos rodean y nos hacen felices. Es complicado llevar esta misiva a cabo pero no imposible. De ello nos habla el griego Konstantino Kavafis en su poema “Camíno a Ítaca”.
Todos vivimos un camino a Ítaca desde el primer día de nuestras vidas, unos mueren sin saberlo, y otros sabiéndolo mueren sin haber llegado a Ítaca. Y es que ¿es tan difícil acceder a tan esperado lugar? Pues según parece no es complicado, sino que lo hacemos complicado nosotros mismos y nuestras circunstancias. El poema es un canto a la obtención del deseo anhelado, es decir, de poder disfrutar nuestro recorrido hasta llegar al punto final de nuestro viaje; el enriquecimiento que supone dirigirnos hacia la realización del deseo, hacia Ítaca. Este camino nos colma de vivencias, de riquezas, de placeres y satisfacciones. Ítaca es el punto final a ese recorrido que hacemos a lo largo de nuestra vida, o en parte de ella. No esperemos la felicidad cuando lleguemos a ese sitio, sino que vivámosla en el camino para poder disfrutarla después en Ítaca. El camino, al fin y al cabo, es la VIDA.


Ítaca
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,

desea que sea largo el camino,

lleno de aventuras, lleno de conocimientos.

A los Lestrigones y a los Cíclopes,

al enojado Poseidón no temas,

tales en tu camino nunca encontrarás,

si mantienes tu pensamiento elevado,

y selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.

A los Lestrigones y a los Cíclopes,

al fiero Poseidón no encontrarás,

si no los llevas dentro de tu alma,

si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.

Que sean muchas las mañanas estivales en que con qué alegría,

con qué gozo arribes a puertos nunca antes vistos,

deténte en los emporios fenicios,

y adquiere mercancías preciosas,

nácares y corales, ámbar y ébano,

y perfumes sensuales de todo tipo,

cuántos más perfumes sensuales puedas,

ve a ciudades de Egipto, a muchas,

aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.

La llegada allí es tu destino.

Pero no apresures tu viaje en absoluto.

Mejor que dure muchos años,

y ya anciano recales en la isla,

rico con cuanto ganaste en el camino,

sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.

Sin ella no habrías emprendido el camino.

Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.

Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,

comprenderás ya qué significan las Ítacas.


Puede que el camino sea difícil pero hazlo por tí mismo. Hemos de vivir esta vida que nos ha tocado, conseguir aquello que queremos, que nos gusta y que nos da felicidad. Es nuestra canción y hemos de cantarla.

miércoles, 15 de abril de 2009

Otra vez de vuelta


Como veis vuelvo otra vez, no se cuantas veces habré escrito esta frase o la habré pensado pero parece que ahora sí va a ser definitiva, o eso espero!!!! jajaja!!!! al menos me lo propondré, y es que, ¿cuantas veces nos hemos propuesto hacer algo en nuestra vida que al final por unas cosas u otras siempre dejamos sin hacer? a mí me pasa muy a menudo y simplemente puede ser por dejadez, ya que media horita la podemos sacar de cualquier lado para hacer eso que nos hemos propuesto, sim embargo nos volvemos perezosos, vagos...; pero eso es ¿pereza? ¿vaguería? o simplemente estamos haciendo otra cosa y nos sentimos tan a gusto que no queremos dejarla. Ver la televisión por ejemplo, hacer esto no significa ser vago, hay veces que se es muy feliz viendo la tele sentado en un sillón o leyendo un libro al lado de la ventana. Son pequeñas cosas que nos hacen sentir bien y que no hacemos mal usándolas y disfrutando de ellas. Trabajar catorce horas al día, ir al gimnasio, a clases de yoga y estar en casa sin parar no te hacen ser mejor persona o ser tú mismo. Que lo hagan los demás no significa que todos tengamos que hacerlo. Cada uno tiene que hacer aquello que le haga ser felíz y ser uno mismo, ya sea matándose en el gimnasio y en clases de aerobic o bien tumbado en el sofá viendo algún programa "basura" (a mí los documentales me aburren, por eso no los veo). Pues eso, que cada uno haga aquello que con ello crea que es felíz, y si no puede pues lo que más se le asemeje, que la vida es corta y nadie nos regala nada.



Hoy está lluvioso. No se si eso me gusta o ya ha dejado de agradarme. Y es que tengo el alma tan mojada que ya no soporto más agua, ni tan siquiera resbalando por el cristal. Oír su repicoteo me habla de tí, de tu sonrisa, de tus labios, de tus besos... de tus ojos; aquellos que no me volvieron a mirar después de aquella noche en la que otra vez la lluvia nos vigilaba a través de los cristales. Intento respirar pero me ahogo, y es que cuando el corazón se aprieta salen todos los sentimiento, dispuestos a dispar contra tí, a lanzarte miradas asesinas por tenerlos atrapados en ese hueco donde todos están revueltos golpeándose y sin nigún orden. Pero ellos no entienden que tú no eres su dueño y que no puedes sacarles a pasear como te gustaría. Y eso en parte es por culpa de , de tu no quererme, de tu no llamarme y de tu no amarme. Espero que algún día pueda escribir lo contrario a lo que acabo de hacer. El tiempo me dirá, aunque su silencio me atormenta los oídos.