martes 10 de noviembre de 2009

Sorpresa!!


La vida está llena de sorpresas, desdes que somos concebidos en el vientre de nuestra madre hasta el día de nuestra muerte. Las dos fechas son sorpresa, no sabemos cuando ocurren, y casi mejor no saberlo, la segunda desde luego! y la primera... pues casi tampoco, porque que te digan tus padres: pues te concebimos el día tal en una siesta cuando... ; yo prefiero no saberlo!! Después cuando nacemos es otra sorpresa, será niño, será niña, será guapo, feo, moreno, rubio, ojos claros... y cuando por fin nos ven! sorpresa!!! no somos como nadie esperaba, pero las sorpresas son así. Luego están las sorpresas de los cumpleaños, cuando te regalan algo que a la persona que te lo regala le hace mucha ilusión, le encanta!! pero a ti .... pues no te gusta, y que cara pones entonces?? porque no le vas a estropear la sorpresa a quien te regala!! es de mal gusto decir que no te gusta, así que, te aguantas y pones cara de: me encanta!!! me encanta!! me encanta!! mientras que piensas: que horror!!! como me voy a poner yo esto!!!! Después hay otro tipo de sorpresas que son esas que te da algún familiar cuando estás en casa tirado en el sofá viendo la tele y en pijama, llaman a la puerta, abres y dicen: sorpresa!!! venimos a verte!!! y tu tienes que poner cara de alegría pero no te sale, y entonces dices: hombre!! no os esperaba! me pilláis con unas pintas!! y dices eso por no decirles que se vayan a la mierda que te has estropeado la siesta!!. Pero es que las sorpresas son así. También están esas sorpresas donde un día cualquiera tu pareja te lleva a cenar a un sitio super romántico o te regala algo que te encanta y que no esperabas, este tipo de sorpresas son mucho mejor recibidas. Como esas en las que al ver la nota de un examen que te ha salido fatal ves un aprobado, te llenan de felicidad. Pero por eso son sorpresas, porque no te las esperas y no sabes como van a resultar, y es que como dice la canción: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

viernes 6 de noviembre de 2009

Un paseo por las calles de la memoria

Aquella noche decidimos no salir de fiesta. Habíamos estado todo el día fuera y estábamos cansados. Cenamos, nos tomamos unos cubatas, nos reímos y después unos a dormir y otros a ver la tele, entre estos últimos tu y yo. Era tarde y los demás televidentes decidieron irse a dormir, tu propusiste darnos un baño pero no quisieron, yo como siempre, te secundé. Y allí estábamos tu y yo, bañándonos desnudos en aquella piscina para nosotros sólos. Una noche tranquila, calurosa, y un vigía que escrutaba todos nuestros movimientos: la luna. Nos tiramos de cabeza, empezamos a chapotear, a tirarnos agua, hasta que uno de nuestros amigos nos dio el toque de que era tarde y querían dormir. Ahora tocaba tranquilidad, había que estar juntos para poder hablar sin hacer ruido, casi pegados. Hablamos durante mucho tiempo de nuestras cosas, de la vida en general; era la situación perfecta, la noche ideal y el escenario preciso. Me salí del agua y me tumbé boca arriba mirando a la luna, de repente apareciste con la boca llena de agua y me lo echaste encima, yo salí corriendo detrás tuyo hasta que te alcancé, te tiré y yo caí encima, ahí estábamos los dos, frente a frente, a cinco centímetros de tu boca, podía sentir tu aliento, tu respiración y también cada latido de tu corazón. Podía navegar por el mar de tus ojos. No se cuanto tiempo estuvimos así pero a mí me pareció una eternidad, y podría haber seguido allí toda la vida. De repente me soplaste y te levantaste de un salto diciéndo: vámonos a dormir, es tarde. Y nos fuimos a dormir, pero yo me fuí con el corazón encogido por haber tenido tan cerca tus labios y no poder besarlos, por no poder abrazarte y haberte dicho: TE QUIERO.

domingo 1 de noviembre de 2009

Me haces falta


Me pongo a pensar fríamente en lo que siento y llego a la conclusión de que SI me haces falta, de que te necesito aunque no quiera hacérmelo ver. ¿Cuando fue el momento en que lo decidí? No lo se, y tampoco se si lo decidí yo, es más, creo que no fui yo sino esa caja que encierra todo nuestro ser, que se mueve y tiene vida propia y llamamos CORAZÓN. Él decidió seguirte a cualquier lado, eligió vivir en un infierno en vez de en el cielo, en la oscuridad, alejado de todo y sin hacer mucho ruido. Me ha dicho una amiga que no me preocupe, que ella estará ahí a mi lado para todo lo que necesite, que no me abandonará. Se llama SOLEDAD, y parece que me estoy acostumbrando a ella. Pero a lo que no me acostumbro es a no escuchar tu VOZ, a no tenerte cerca, a no abrazarte... y es que, es fácil acostumbrarse a todo eso, y en cierto modo lo tengo pero no del todo como yo quisiera. Hay veces en las que al estar cerca de TI, mirándote a los OJOS, veo lo mismo que siento yo, que te mueres por besarme, que te deshaces por abrazarme y gritarme: TE QUIERO; pero es que cuando estoy contigo no se si veo por mis propios ojos o el corazón me presta los suyos para poder conocerte mejor y así hacerse más fuerte al mirarte, y con ello hacerme más débil a mi, a mi ser racional, a mi pensamiento en frío. Pero también al mirarte encuentro una razón más para seguir luchando, para seguir viviendo aunque sea en este silencio absurdo que me ahoga con cada gota de LLUVIA que absorbe sin querer. Me gusta quererte, pero no de esta manera en que lo hago, porque haciéndolo me vuelvo pequeño, me siento débil e indefenso, vulnerable, y eso no me gusta.

martes 27 de octubre de 2009

Destino

¿Es cierto eso de que creamos nuestro propio destino? ó, ¿Es él quien nos crea a nosotros? Hay opiniones de todo tipo, pero creo que nuestro destino no tiene una agenda preparada para cada uno de nosotros con unos planes para seguir, sino que somos nosotros mismos los que con nuestras decisiones hacemos que nuestra vida tome un rumbo u otro, y no siempre acertado porque somos humanos y como tal nos equivocamos, y gracias a esas equivocaciones muchas veces aprendemos a allanar el camino y no volver a tropezar. Pero a veces es imposible no volver a tropezar, nos gusta tropezar o estamos tan ciegos que no vemos la piedras que tenemos delante. Pero nuestro destino es nuestro, y podemos hacer con él lo que queramos, manejarlo a nuestro antojo, pero debemos atenernos a las consecuencias. Aunque también nuestro corazón se hace dueño de nosotros y de nuestros actos, actúa a su antojo y hemos de seguirle; entonces él marca nuestro destino, y a veces se queda marcado para siempre, tu destino y tu corazón.

miércoles 21 de octubre de 2009

Hay veces

Hay veces en las que no somos nosotros mismos, nos dejamos guiar por nuestra razón mientras que nuestro corazón se desborda en nuestro interior, bendita razón! a veces, cuando por fuera eres una balsa de aceite por dentro pareces tener un huracán que remueve todos tus sentimientos por alguien que solamente ve tu aspecto exterior, ve la balsa de aceite, ve que estás bien y no sabe las zarzas que corren por tus venas cuando se te acerca y te habla con su voz cálida y armoniosa para llamarte: AMIGO. Pero has de seguir así, callado, manejado por la razón y la cabeza que de vez en cuando saben actuar correctamente.¿ Y que importa si los demás lo saben? No me importan los demás, me importas TU, y TU lo eres todo, y no quiero que ese todo se venga abajo. La vida está llena de baches que hemos de pasar y algunos cuestan más trabajo que otros, pero hemos de llegar al final sea cual sea.
Hay días en los que estoy deseando de meterme en la cama para poder soñar contigo, sueño que te acercas, me hablas, me miras, te callas y me besas. Y en ese instante los relojes se detienen para contemplar nuestro beso seguido de un abrazo; pero toda esa realidad nocturna se disuelve cuando mis ojos se abren y vuelvo a la realidad. Cuantos besos no dados, cuantos abrazos perdidos en sueños que no salen de ahí, de una vida no vivida como yo quisiera que fuera en la real, pero quien sabe si el destino nos deparará algo parecido y todos esos besos y abrazos puedan ser dados de verdad y no en los sueños. Pero como todo, habrá que esperar y mientras tanto he de irme pronto a dormir.

lunes 19 de octubre de 2009

Fue sin querer

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busquéni me viniste a buscar.
Tú estabas donde no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.
Y me viste y te vi
entre la gente
que iba y venía con prisa
en la tarde que anunciaba chaparrón.
Tanto tiempo esperándote...
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde no tenía que estar
y pasaste tú,
como sin querer pasar.
Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta que me miraste tú.
Tanto tiempo esperándote...
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué,
ni me viniste a buscar.
.
Preciosa canción cantada por Serrat y Noa, que nos enseña como en cada momento de nuestra vida puede surgir algo que nos marque para siempre, como puede ser el AMOR, algo que no se espera, algo que no se debe buscar porque él te busca a ti.

viernes 16 de octubre de 2009

Y todo... ¿para qué?


No se puede explicar con palabras ese momento en el que suena el teléfono y escuchas su voz pronunciando tu nombre, en ese instante tu corazón reacciona antes que tu cerebro, tu estómago da un vuelco como si fuera a caerse y tu respiración se agita; todo eso con sólo pronunciar tu nombre. Es increíble como el cuerpo es capaz de reaccionar así antes una simple llamada o una simple voz, pero no es un simple hecho sin mas, para ti es todo lo mejor del mundo, es TODO a cuanto aspiras, y esa manera de actuar, a veces de no saber como actuar o de comportarte como un imbécil ante esa llamada es algo que no puedes calcular y que pasado ese momento reaccionas diciendo: como es posible que yo haya dicho eso!! o no haya dicho lo otro!! y eso pasa porque en esos momentos no eres tú el que está a este lado del teléfono, sino un ser dirigido y controlado por tu corazón y aturdido por los latidos que desprende. Y todo ¿para que? si nada será como tu imaginas, nada será como tu piensas, porque esa voz nunca la oirás cerca de tu oído, ni cerca de tu aliento, simplemente estará ahí a tu lado para toda la vida, pero no dentro que es lo que anhelas. Los sentimientos nos juegan malas pasadas que el cerebro a veces no es capaz de luchar y vencer, pero hemos de aprender a vivir con un amor equivocado del que sabemos que nunca tendremos la respuesta adecuada. Y nos quedamos ahí, con una bonito sentimiento dentro de nosotros pero que nunca podrá ser disfrutado, como una flor a la que aprietan y deshojan sin apreciarla.