miércoles, 30 de septiembre de 2009

Se fue

¿En que momento se pasa del amor al odio? ¿Es cierto es frase que tan comúnmente usamos a la ligera? Yo casi podría decir que lo he experimentado en carne propia, aunque a decir verdad no siento odio por esa persona, simplemente… pena, lástima, decepción. Tanto tiempo atrás idealizando a una persona, a un amor que para mí creí eterno, por muchos otros que conociera, que todo lo que tenías en un altar se viene abajo en cuestión de minutos. Y pensabas que conocías a esa persona que tanto habías amado, que tanto te gustaba y descubres que todo fue una mentira, que todo fue puro teatro para él. ¿Y cómo te sientes al conocer esa verdad que para ti suena a mentira? Uno se queda como si se hubieran reído de él, y te vuelves más frío, y a la vez más fuerte ¿y por qué? No lo se, sólo se que aquel amor que yo había idealizado durante tanto tiempo se ha convertido en humo y se ha ido para no volver. Aunque no se si es mejor seguir creyéndome la mentira y seguir mitificando aquel amor tan bonito para mí, pero creo que eso ya es imposible porque aunque quiera hacérmelo creer se que no es así y que todo ha sido o mejor dicho fue una farsa, pero seguiré preguntándome el por qué, no había ninguna necesidad de mentir ni de fingir algo que para mí fue mágico y que no lo pedí. Habrá que pasar página y buscar otro amor al que mitificar, pero que ésta vez SÍ sea verdadero y eterno.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Una tarde de Otoño



Una tarde de principios de otoño, el pueblecito pequeño de aquella sierra presenció un gran alboroto: una furgoneta iba anunciando que esa misma noche tendría lugar un gran espectáculo para los vecinos de aquel pueblo. El evento se trataba de un espectáculo de magia que culminaría con una agradable orquesta. Julia al oír aquel megáfono acudió a la calle para escucharlo bien, cuando por fin lo hizo se metió corriendo en casa a buscar a Jacinto, su esposo. Le contó emocionada lo que esa misma noche acontecería; Julia quería ir, ansiaba ir con su marido a ver el espectáculo y bailar después agarrada a él. Pero él no estaba muy por la labor, ¡ya eran mayores y no tenían edad de andar por ahí haciendo cosas de jóvenes! Hacía ya mucho tiempo que no salían a bailar ni a divertirse, pero Julia insistía en ir.
-¡Por favor Jacinto vamos a ese espectáculo! ¡No tenemos nada mejor que hacer!
Al decir eso, Jacinto pensó que tenía razón y si su mujer quería ir pues él la llevaría donde ella quisiera! Lo importante era que estuvieran juntos. Y dijo: - Si quieres ir ¡iremos!
Julia toda entusiasmada por la noticia fue corriendo a arreglarse. Hacía mucho tiempo que no sacaba sus pinturas del estuche, y al hacerlo cayó una lágrima por sus mejillas seguidas de muchas más cuando se miró al espejo. Tengo los ojos tristes como la noche se dijo, y se pintó sombra sobre ellos para darles vida. Las pestañas cortas como hierba recién segada, y se aplicó máscara de pestañas casi seca del paso de los años para alargarlas. La piel agrietada como las nueces de una tarta, y se dio un poco de polvos para taparlo. Los labios secos como la arena del desierto y se pintó los labios de carmín para ocultarlo. Se lavó el cabello y se peinó. Sacó su vestido de fiesta y se lo puso con sus zapatos de tacón. Y al mirarse al espejo dijo: tengo las piernas finitas como las patitas de un gorrión, y se puso unas medias para disimularlo. Fue corriendo a su marido y le dijo: ¿Qué tal estoy? Jacinto se quedó boquiabierto al ver a su esposa tan bella de nuevo, aunque su mente no podía engañarle al compararla con aquella hermosa mujer que había sido de joven y la persona que tenía delante de él. Pero aún así se encontraba bella. Y Jacinto se acercó y la dijo: -Estás hermosa y bella, como dicen por ahí, quien tuvo retuvo. Y no me importa si tienes los ojos tristes como la noche, las pestañas cortas como hierba recién segada, la piel agrietada como las nueces de una tarta, los labios secos como la arena del desierto y las piernas finitas como las patitas de un gorrión porque yo te quiero igual, y lo único que quiero es estar a tu lado. Se agarraron del bracete y se fueron al espectáculo.
Allí todo fue entusiasmo, el pueblo entero estaba allí presenciando aquel agradable acto. Cuando la orquesta empezó a tocar, Julia y su esposo se agarraron y comenzaron a bailar, a él le daba vergüenza por su edad, pero ella seguía bailando como si nada. Miró hacia arriba y vio como la luna alumbraba la cara de Jacinto. Se quedó mirándolo y dijo: -¿sabes una cosa? Me gustan tus ojos tristes como la noche ,tus pestañas cortas como hierba recién segada, tu cara agrietada como las nueces de una tarta, tus labios secos como la arena del desierto y tus piernas finitas como las patitas de un gorrión; y me gustan porque es tuyo, porque te quiero y me gusta como eres y lo que tienes, y aunque la edad nos haya hecho de tener que soportar estas cosas siempre tendrás una flor en tu interior que no se marchita y crece día a día a mi lado y eso me hace sentirme viva contigo. Los dos se abrazaron y siguieron disfrutando del baile y el uno del otro.

martes, 22 de septiembre de 2009

El tiempo

El tiempo pasa rápido y sin darnos cuenta, a veces esperamos un momento de nuestras vidas con ansiedad, ya sea un cumpleaños, una cita o una serie de televisión; esperamos ese momento con empeño y nos parece que nunca va a llegar pero cuando llega, porque todo llega en esta vida, se nos pasa casi sin darnos cuenta, y cuando ha terminado el momento nos damos cuenta de que realmente no lo hemos disfrutado como esperábamos, nos ha pasado y ni tan siquieras nos hemos parado a pensar que estábamos disfrutando del momento esperado, casi hemos disfrutado más el tiempo de la espera que el momento en sí. Pero lo importante es disfrutar, ya sea antes o después porque aquí hemos venido a sacar el mejor provecho de nosotros, no a sufrir ni a malgastar nuestra vida con enredos y pajas mentales que día a día nos hacen perder el tiempo sin darnos cuenta, aunque a veces lo hacemos inconscientemente, nos sentimos mal y no hacemos nada por librarnos de ello, al contrario! a veces nos gusta estar mal y regodearnos en nuestro mal. Y es que cada uno somos un mundo complejo en el que el tiempo y las emociones se entremezclan dejando sin aliento a nuestro protagonista: nuestro corazón, que no hace otra cosa más que buscar aquello por lo que estamos aquí, aunque a veces lo encontrado no sea lo que más guste a su dueño.

El próximo día dejaré un relato sobre el tiempo y la felicidad, hoy no lo pongo porque es algo largo y no lo he terminado aún.

Aki®a dejame la dirección de tu blog donde pueda leerte porque no me deja abrirlo con tu perfil. Gracias.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Emociones


Hay días en los que todo discurre con una seguridad aterradora, te sientes fuerte, eres tú mismo, nada de atormenta, nada te amarga; eres casi feliz. En cambio hay otros en los que todo se viene abajo, todo son recuerdos y solamente quieres eso: recordar lo que fue, imaginar lo que pudo ser, ilusionar lo que podría ser. Son los altibajos de las emociones, incapaces de poder controlarlas, son poderosas, abusivas y maniáticas, no te dejan descansar. Las mías últimamente están a flor de piel, tan revueltas que apenas me dejan respirar. Y es que no me extraña viéndote casi a diario, ellas no quieren descansar pero yo no se si quiero que descansen o que sigan así de fuertes en mí.

Esta tarde me vino a la cabeza la escena de la semana pasada cuando íbamos en el coche TU Y YO. Yo conducía y tu ibas de copiloto a mi lado, los dos sólos. Hablábamos de tonterías, riéndonos. Bebiste de una botella que llevaba en el coche y después me echaste agua. Yo me quedé sin saber reaccionar y tu empezaste a reírte a carcajadas. Luego me reí yo también y te dije: ¡estás tonto! estoy en desventaja voy conduciendo! ¿que te hago yo? Y tu me miraste y dijiste: hazme lo que quieras. Solamente me hubiese gustado hacer una cosa: ABRAZARTE. Abrazarte con todas mis fuerzas hasta sentir tu calor, tu respiración cerca de la mía; y después besarte, rozar tus labios junto a los míos, sentir tu aliento cerca de mi. Esta tarde recordando esta escena imaginaba lo que podía haber sido y no fue, y seguiré imaginando lo que puede ser y nunca será.

martes, 15 de septiembre de 2009

Vamonos

Vámonos me gustaría decirte y que tu me contestaras: VÁMONOS. Pero se que es algo que sólo pasa en mis sueños y en mi cabeza cuando cierro los ojos para pensar en TI.
Vámonos a un lugar donde nadie nos conozca, donde podamos abrazarnos, donde seamos felices, aunque eso seria en cualquier sitio estando contigo.
Vámonos juntos a cualquier lugar del mundo, ya sea aquí al lado o a miles de kilómetros, pero juntos.
Recuerdo como hace tan sólo unos días el sueño de irnos casi se hace realidad. Tu estabas mirando una revista cuando alguien te pregunto ¿que miras? y tu contestaste que buscabas hacer un viaje, a Escocia dijiste; me encanta Escocia dije y tu me miraste con esa mirada serena y distinta para mí y me dijiste VÁMONOS. Yo no supe contestar y empecé a reírme nerviosamente porque mi cabeza en esos momentos no paraba de imaginarnos juntos en aquel maravilloso lugar, solos, abrazados, queriéndonos, juntos. Y otra vez dijiste: VÁMONOS! pero yo seguía sin contestar y al final dijiste: me tendré que ir con mi novia. Te debería de haber dicho: SI, VÁMONOS, vámonos donde tú quieras, no me importa el lugar a donde me lleves pero quiero irme contigo aunque sea al infierno, porque estando TU tendré paz, tendré amor y tendré tu mirada, esa mirada que me hace estremecer cada vez que me mira y se apodera de todo mi ser, esa mirada que me calma y que me impide apartar mis ojos de los tuyos, esa mirada que creo que me mira diferente a los demás, esa mirada que quiero sólo para mí y que me diga: VÁMONOS.


viernes, 11 de septiembre de 2009

De vuelta

Otra vez de vuelta a la rutina. Pero la rutina a veces es buena compañera porque nos hace de llevar una vida más ordenada. Tal vez hubiese preferido no volver y que estos días de vacaciones hubieran sido eternos. Eterno como el pálpito de mi corazón por estar y oír a la persona que ha hecho de mi vida en estos días un inmenso mar de felicidad solamente con estar a mi lado. Pero cada vez voy queriendo más y más, mi alma ya no se conforma con estar cerca y escuchar su voz, mi corazón tampoco, un día empezará a fibrilar cuando me mira más de cinco segundos seguidos que para mí son una eternidad. Pero ese más y más no es posible que se haga verdad. Mi enamoramiento va pasando cada vez por grados superiores y no me hace bien. He pensado en no verlo una temporada. Pero cuando veo su nombre en la pantalla del móvil vibrando, mi corazón también vibra de alegría, de emoción y de ilusión porque se acuerda de mí, porque voy a escuchar su voz, porque voy a estar cerca. Estos últimos días disfrutando de su compañía, entre otras compañías, me he dado cuenta de que nunca podré olvidar, de que el tiempo no curará mi herida ni conoceré a nadie que pueda cerrar su hueco. Tal vez deba dejar de verlo una temporada para calmar mi amor que día a día crece sin poder frenarlo. Esto no puede ser ni puede seguir así porque me volveré loco. No se si deba decírselo o no, tal vez sea lo mejor, pero tampoco quiero arriesgarme a perder una amistad que me da vida. Ya lo pensaré.
En otros días os contaré algunas cosas que me pasaron y que me llenaron el alma de ilusión, aunque tampoco es bueno para mí esa ilusión que se va apoderando de todo mi yo, porque después todo sigue igual.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Unos días

Me voy unos días de vacaciones, a pasarmelo bien con los amigos, aunque lo de vacaciones no se yo si será la palabra adecuada ya que descansar vamos a descansar bastante poco. Espero contaros cosas nuevas cuando vuelva, es una semanita, pasa rápido. A ver que depara el destino en estos días. Un abrazo a todos.

martes, 1 de septiembre de 2009

Sonreir

Los días pasan y uno va envejeciendo, el corazón se le hace más duro y se aprende a vivir con él lleno de telarañas y con las puertas cerradas, que al abrirse chirriarán de tanto tiempo como han estado sin usar. Pero si es cierto que el tiempo lo cura todo, que no es lo mismo que olvidar, porque olvidar no se olvida, pero con el paso de los días uno se va haciendo más fuerte, se acostumbra a estar solo y es difícil que encuentres a un corazón como el tuyo. El mío es reacio, cabezota y testarudo, se ha negado a buscar y a elegir otros caminos, sólo quiere sentirse vivo con el que tiene en mente y por desgracia, y muy a mi pesar, es algo imposible que nunca podrá ser. Habrá risas, habrá amistad, habrá cariño y también amor, pero otro tipo de amor distinto al que mi corazón y yo quisiéramos. Ese amor sólo estará registrado en mi cabeza, en mi memoria y también en mi corazón, que día a día me anima a que siga adelante con la loca idea de afrontar mi situación y soltar por mi boca lo que siento, pero yo, desobediente por naturaleza, y pensando un poco con la cabeza fría he decidido dejar las cosas como están, es lo mejor para todos, quizá tenga que ser así y cada uno seguir su camino por separado, aunque estemos juntos de otra forma. La vida es complicada y el amor la hace aún más, pero hemos de seguir adelante siempre con una sonrisa y rodeados de amor, del tipo que sea, de cariño y como no, de amistad. Regalemos sonrisas aunque por dentro nos estemos muriendo, nadie tiene que pagar por las desdichas que sienta nuestro corazón, sólo le sentimos nosotros, por lo que sólo hemos de aguantarle nosotros. Sonriamos.