viernes, 25 de febrero de 2011

El tiempo, mi tiempo.

Terminando ya el mes de Febrero y apenas he tenido tiempo de pasarme por aquí a decir algo. Y es que el tiempo pasa tan deprisa que ni te das cuenta de los días vividos y que ya han pasado como si nada, como si no hubieran sido vividos por ti, como si de repente hubieras despertado a día de hoy y te dieras cuenta de que han pasado meses!! y ¿que has hecho en ese tiempo? NADA, ha pasado sin pena ni gloria, entre el horario del trabajo que es una mierda y llegar a casa hecho polvo solo con ganas de tumbarte en el sofá a dormirte un rato te pasas la vida sin vivirla. Aunque a veces, he de reconocer que prefiero estar continuamente ocupado haciendo cosas y no tener la mente libre y ociosa porque entonces el mismo tiempo que se me pasa sin darme cuenta me ahogaría me terminaría por deprimir. Pero a veces lo necesito, no tener nada que hacer, simplemente ponerme a pensar y a darle vueltas a la cabeza sobre como seria mi vida contigo, a tu lado, y es que hay que ponerle un poco de ilusión a la vida aunque solo sea imaginativa. Tumbarme en el sofá, cerrar los ojos, imaginarte agarrando mi mano, besando mis labios y mirándome a los ojos... Soy feliz en esos momentos, y aunque pase el tiempo sin darme cuenta de que pasa, no me importa en esos momentos, porque estoy contigo, porque no hay tiempo, porque soy feliz y sobre todo porque estás sonriendome con tu sonrisa incansable haciendome sentir cosas que son imposibles de describir.

lunes, 7 de febrero de 2011

De tu mano


He estado de viaje en una ciudad preciosa, con un encanto que parece sacado de un cuento de la Edad Media: Praga. Con sus torres de capucha verde, con el Moldava dividiendo la vida en dos mitades unidas por puentes pero sobresaliendo de todos el puente de Carlos, maravilloso, increíble, precioso... no tengo palabras para describirlo; el recinto del Castillo, el cementerio judío... Un lugar obligado para visitar. Me encantaría ir de nuevo, pero tal vez más tranquilo, porque fue todo un no parar!!! pero sobre todo me gustaría ir contigo, a tu lado, cogido de tu mano, y enseñarte todos los rincones que ya he visitado y en los que en cada uno de ellos pensé en ti, en tus manos, en tus labios... en tus ojos; en que algún día puedas estar a mi lado. Me imaginé atravesando el rió a media tarde por el puente de Carlos a tu lado, con un violinista callejero de fondo tocando una romántica pieza clásica, envueltos con la neblina, con la mirada de todas las estatuas puestas en nosotros, siendo testigos de nuestro amor.

Ha sido un viaje muy divertido a la vez que bonito, pero en todos y cada uno de sus rincones visitados no ha faltado un pensamiento para ti, todo me recordaba a ti, no se si ha sido porque en general es una ciudad romántica o porque me apetecía estar contigo allí, o porque de tu mano soy capaz de ir a cualquier sitio. Sea por lo que fuese el fuego sigue vivo, y sus llamas cada vez son más altas. Eso pasa por hacerme creer que tal vez todo se puede conseguir. De momento te consigo en mis sueños, y es que... por algo hay que empezar.