domingo, 31 de mayo de 2009

Sin ti no entiendo el despertar


Me parecía increíble poder estar junto a ti de nuevo. Mientras me acercaba a ti el corazón me golpeaba fuertemente la camisa como si quisiera salir corriendo hacia ti. Y ahí estabas tu, junto a tu coche, esperándome de espaladas. Al acercarme te volviste y pude ver tus ojos mirándome frente a frente. Te acercase y me dijiste: te he echado de menos, y me abrazaste. En ese momento el universo entero se detuvo y todo se quedó quieto. Sólo se movían tu corazón y el mío. Nuestro mundo volvía a tener color, ese lugar maravilloso donde habíamos empezado a construir nuestra casa encantada volvía a tener vida. Nos miramos y todo volvió a ser como antes, nada había cambiado, el tiempo no había pasado y nosotros éramos los mismos. Tus ojos me decían que me amaban, esos que nunca mienten y que tantas noches soñé con ellos, ahora volvían a ser míos y sólo míos. Me costaba respirar, pero sentía como una lluvia de gotas frescas golpeando mi alma ilusionándome de nuevo con tu mirada, con tu boca, con tu sonrisa, con tu voz, con tu carisma. Ya nada me hacía débil, ¡al contrario! era la persona más fuerte del planeta, nada ni nadie podían ahora detenerme. Me agarraste la mano con fuerza y dijiste: ya te tengo, y yo pensé para mis adentros: siempre me has tenido. Pero ahora era cierto, una lágrima quería protagonizar tan ansiado momento pero la obligué a retroceder y a esconderse detrás del telón. Me había vuelto fuerte y no podía llorar, aunque esa lágrima hubiese simbolizado o representado todo lo que anhelaba hasta ese momento: TU. No necesitaba a nadie más, mis sueño se había cumplido: tu y yo estábamos juntos y el universo giraba a nuestro alrededor.

Abrí los ojos, giré la cabeza y vi la cama vacía. Todo había sido un sueño. Mi alma volvía a estar empapada de amargas gotas de lluvia y mis ojos volvían a estar tristes sin el reflejo de los tuyos. En ese momento sólo pude comprender una cosa y es que sin ti no entiendo el despertar. Pero durante esa noche fui feliz, tus ojos me hicieron feliz. Ahora sólo quiero dormir.


jueves, 28 de mayo de 2009

Infiel

Ayer me contaba una amiga que una compañera suya había roto la relación con su novio porque éste le había sido infiel con otra, vamos que la chica no entraba por la puerta de su casa y no sabía por que era la cosa! La afectada en cuestión ha decidido poner punto y final a la relación, pero esta mañan me he enterado de que le ha dado una segundo oportunidad. Inconscientemente yo me he preguntado: ¿Yo hubiera hecho lo mismo? Pero sinceramente no lo se, y es que cada relación y cada persona somos un mundo. Evidentemente cuando te ocurre algo así pierdes toda la confianza que tenías puesta en esa persona y la relación ya no vuelve a ser nunca igual por mucho que nos empeñemos. Pero todos somos humanos y tenemos derecho a equivocarnos, hoy por tí y mañana por mí, todos estamos bajo el techo de la infidelidad y a todos nos puede pasar. Si crees que esa persona te merece la pena y estás dispuesto a pasar el resto de tus días con ella y ves que sólo ha sido un bache en el camino y del que no se hará un socabón, yo podría perdonar. Sin embargo si ves que ha sido algo más que un desliz o una canita al aire y que la cosa podría ir a mayores, eso no tendría perdón. Si no te mira como antes, es porque en tus ojos ya no ve el ideal de vida soñada entre vosotros, y ha salido fuera de tu mundo para empadronarse en otro. Es duro pero a veces pasa. Y la mejor manera de curarse es pasar página lo antes posible aunque la pagína esté pegada a la anterior. Es muy duro romper un libro pero a veces no queda más remedio. Desde fuera siempre es facil hacer comentarios, pero ¿que haríamos nosotros en su lugar?


martes, 26 de mayo de 2009

El hombre y la mujer dragón


En un lugar muy lejano, una noche en la que el frío se podía cortar con un cuchillo, un hombre y una mujer dragón salieron a pasear. Ella buscaba las estrellas, pero esa noche era imposible encontrar alguna de ellas ya que todo el cielo estaba cubierto, pero ella seguía y seguía mirando al cielo por si a caso. En cambio él, iba con la cabeza agachada mirando el asfalta y los cantitos y chinitas que se encontraba por el camino. Ella acababa de llegar a hacia poco tiempo a ese lugar pero con la bruma y la neblina que había esa noche le recordaba a su antigua ciudad, de allá lejos de donde venía. El hombre dragón en cambio, llevaba ya mucho tiempo en aquella ciudad tranquila. La mujer dragón vio un banco de esos que se llaman encontrados, donde uno puede mirarse enfrente del otro, de esos que sirvan para mirar y para pensar, entremedias de un árbol llorón y de la luz de una farola; y se sentó a mirar el cielo.
El hombre dragón seguía con su cabeza agachada mirando el asfalto directo a su banco encontrado en el que se solía sentar la noche de los martes y los jueves. De repente justo en el momento de sentarse alzó la vista y vio a aquella mujer dragón invadiendo su banco, y él se giró para no mirarla. Ella sólo pudo verle la nuca, pero eso fue suficiente para enamorarse de él, una simple nuca pero se había enamorado. La mujer dragón le dijo: ¿Has visto las estrellas en el suelo? Él amargamente le contestó diciendo: Sólo son unos cristales rotos que con la luz de la farola destellan y brillan. Ella, intentado ser amable volvió a decir: ¿Has visto los gorriones que duermen arriba en el árbol? Pero él nuevamente volvió a ser cortante y desagradable y dijo: ¡Esos no traen nada más que bichos! Y de una palmada espantó a todos los gorriones menos a uno, que se quedó observando aquella extraña escena. El sacó un cigarrillo y se lo encendió, pero ella le dijo: ¿Vas a fumar? ¡Si los dragones llevamos fuego dentro! ¡No necesitas fumar! Y él poniéndose nervioso, se agitó, se levantó con tan mala suerte de que el cigarrillo se le cayó al suelo mojándose con la humedad de la noche. ¡Era el último que tenía! Le gritó el hombre dragón. Y ella temerosa sacó un chicle y le dijo: ¿Quieres un chicle?, ¿Es de fresa? Dijo él, si, dijo ella aliviada por haber acertado. Entonces él cogió el chicle y se lo comió, ni siquiera lo mastico, simplemente se lo tragó. Entonces ella le dijo que los chicles no se tragan sino que se mastican, a lo que él contestó que hacía lo que le daba la gana. Ella le preguntó: ¿Puedo contarte una historia? “Érase una vez en la que en un lugar muy lejano, una noche en la que el frío se podía cortar con un cuchillo, un hombre y una mujer dragón salieron a pasear. Mientras ella paseaba un hada se le apareció y le dijo que se encontraría con un hombre dragón del que se enamoraría perdidamente, pero él no podría corresponderla porque estaba hechizado y no vería nada más allá de la tozudez y de la amargura. Sin embargo, la dio un antídoto para deshacer el hechizo de aquel hombre dragón: un chicle de fresa. Cuando ambos se encontraron en un banco de esos que se llaman encontrados, donde uno puede mirarse enfrente del otro, de esos que sirvan para mirar y para pensar, entremedias de un árbol llorón y de la luz de una farola, ella le preguntó y él le gruñó, pero ella le ofreció un chicle de fresa y él lo aceptó rompiendo así el hechizo y enamorándose el uno del otro a la luz de una farola.” ¿Quieres que te cuente un cuento? Dijo él: “Érase una vez en la que en un lugar muy lejano, una noche en la que el frío se podía cortar con un cuchillo, un hombre y una mujer dragón salieron a pasear. Ambos coincidieron en un banco de esos que se llaman encontrados, donde uno puede mirarse enfrente del otro, de esos que sirvan para mirar y para pensar, entremedias de un árbol llorón y de la luz de una farola, y los dos pensaron que eran el hombre y la mujer dragón de sus vidas, ella le ofreció un chicle de fresa a él pero él no lo quiso, se levantó y se fue. Y allí se quedó ella con su chile de fresa en la mano al lado de un árbol llorón y de la luz de una farola.” Al terminar él sus palabras, la mujer dragón se levantó y se fue. En ese momento, mientras ella se alejaba, el único gorrión que se había quedado a observar toda la escena empezó a piar. De repente el hombre dragón reaccionó y vio que aquel gorrión imprudente le estaba diciendo que aquella mujer que se alejaba podría no venir todos los martes y jueves como hacia él cada noche, y puede que no volviera a verla nunca más, y puede que fuese la mujer de su vida, y puede que la estuviera perdiendo por su amargura. El hombre dragón se levantó y fue tras ella. Al doblar la esquina, él tocó el hombro de ella diciéndole: El cuento termina cuando el hombre dragón se vuelve imprudente y va detrás de la mujer dragón y le da un beso.
En aquella noche en un lugar muy lejano, en la que el frío se podía cortar con un cuchillo, la sombra de un hombre dragón besando a una mujer dragón se dibujaba en el asfalto húmedo tras la luz de una farola.

lunes, 25 de mayo de 2009

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Poema 20


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda


Hermoso poema de Pablo Neruda, no hay comentario posible que pueda mejorar estos versos y su contenido.

domingo, 24 de mayo de 2009

Tarde de domingo

Aquí estamos una tarde más de domingo rara como diría Amaral, y es que ¿que haces un domingo por la tarde? Te echas a la siesta, ves una peli, miras el correo, hablas por el messenger... ¡que aburrimiento! las tardes de los domingos nos las deberíamos de saltar porque no sirven para nada. A no ser que tengas pareja y te vayas a pasear con ella agarrados de la mano por el parque,a mirar las palomas de comer, a mirarte a los ojos... pero eso es muy cursi!! ya no se lleva!! Y si no tienes pareja, con los amigos no cuentes un domingo por la tarde porque están todos medio muertos despues de la fiesta del sábado!! Sólo te queda tirarte en el sofá a atiforrarte de chucherías y bollos mientra ves la tele y te pones como una foca porque los domingos tampoco se hace ejercicio porque son para descansar. Asi que no te queda más remedio que echarte a la siesta aunque no quieras!! Entonces te echas a la siesta y te pones una peli de esas de sobremesa para dormirte mejor, y justo cuando vas a coger el sueño suena el teléfono, te levantas con muy mala leche y dices: _¡digame! _¡Ey tío que pasa! ¿A que estabas echado a la siesta? Joder! no vales pa na! Oye que hemos quedao esta tarde para tomar algo a eso de las ocho, ¿te apuntas, no? Venga pues luego nos vemos vale? Hasta luego. _ Vale Juanjo adios, pero... es que ni siquiera te ha dejado de meter baza! Y si no quieres ir? y si a las ocho no puedes? y si prefieres antes? Y si....? Y si nada, a las ocho y punto, si quieres vas y si no pues te sigues aburriendo tirado en el sofá de tu casa viendo la peli de sobremesa de Antena 3. Entonces solo te queda dormirte hasta las siete y media que te levantes para vestirte. Pero coges el hilo de la peli y ¡te está gustando! Ya no puedes dormirte porque tienes que verla de terminar. Pero justo en el úlitmo intermedio, tras 2o minutos de anuncios caes rendido y cuando te despiertas ya he terminado y he empezado otra. ¡Joder! no he visto el final. Aunque como siempre habrán ganado los buenos y el malo se habrá ido a la carcel, como debe ser. A las ocho te vas con tus amigos y lo primero que haces es preguntar que si han visto la peli de Antena 3, pero ninguno ve esas mariconadas. Y dices que te has dormido en el último intermedio y entonces un alma caritativa dice: _ah! pues yo estaba haciendo zaping justo en ese momento y lo he visto. Hombre que casualidad! Y la peli termina como tu te habías imaginado. Al igual que la tarde de Domingo: como una más de tantas otras.

martes, 19 de mayo de 2009

Hoy

Hoy, una vez más, me doy cuenta de que soy incapaz de dejar de pensar en tí, no puedo, es superior a mí voluntad. Eres como un tornado que da vueltas revoloteando en mi cabeza sin poder tener un momento de descanso. ¿Esto será eterno? ¿Vivirás para siempre en mi cabeza? Yo espero que no sea así porque entonces me voy a volver loco. Y es que ya no me bastan los recuerdos, quiero más, quiero verte sonreir, mirarme en tus ojos y fundirme en tu abrazo. Tengo el alma empapada de recuerdos que bucean queriéndo salir continuamente a flote. Pero creo que estoy aprendiendo a vivir con ello, con tu recuerdo y con tus ojos en mi cabeza. Uno no sabe de lo que es capaz de sentir hasta que no le ocurre aquello que nunca creía que podría sentir. Pero todos somos humanos y como tales somos vulnerables y tememos a la caída, al fracaso, a la decepción. Yo me caí de bruces pero no puedo levantarme, creo que me rompí las piernas en esa caída y ya no tienen reparación posible. La tendrían si tu las curases, sólo con tu medicina serían capaces de volver a ser las de antes. Yo ya no soy el mismo, soy más triste, más gris, y todo eso también gracias a tí. No se si te guardo rencor, creo que no porque todo es perdonable en esta vida y más queriéndote como yo te quiero. Olvidarte es imposible. Dejarte de amar creo que también. Y aúnque haya más que ocupen tu lugar, tu siempre estarás ahí; aunque creo que no habrá más. Habrá alguien pasajero pero imposible de compararlo a ti. No existe un sólo día en el no me acuerde de tí, sin querer, sin pensar vienes a mi mente, como las flores a la primavera o la nieve a las montañas. Y eso no es bueno para mí, lo se pero es imposible controlarlo. Hoy me gustaría que estuvieras aquí para abrazarme, para besarme, o sólo para mirarme. Hoy me gustaría que me quisieras otra vez.

domingo, 17 de mayo de 2009

La Loca


La vida se nos va en todo aquello que creemos importante para nosotros o para los que queremos, pero si aquello sale mal no pasa nada, lo importante es esa experiencia vivida y el calor de los que están ahí apoyándonos en todo lo que nos rodea. Eso es lo realmente importante, saber que hay alguien ahí detrás que estará temblando por tí, nervioso por tí, agradecido y orgulloso por tí; y es por todo eso por lo que tenemos que saber que no importa cual satisfactorio sea nestro paso por aquello que queremos conseguir sino que tenemos el amor y el cariño de los nuestros, de nuestra gente, y que gracias a ellos somos un poquito más grandes.


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Aquella loca no paraba de gritar y cantar canciones odiosas de épocas pasadas. Pero nada la hacía callar, todos los días se salía a la terraza de su casa y empezaba a cantar hasta que se cansaba. O bajaba hasta la puerta de la calle preguntado a todos que donde estaba su gato, al que ella llamaba Chuy. Se pintaba de vivos colores los ojos y los labios y se ponía a preguntar a la gente. Todos se reían de ella, y ella lo sabía, _ ¡Yo no estoy loca! gritaba a todos cuando la decían algo desgradable. Y verdaderamente no estaba loca, vivía en un mundo irreal, paralelo al que le hubiera gustado vivir. Estaba loca por obligación. No era a su gato al que buscaba, no era para entretenerse por lo que cantaba y no se pintaba para estar guapa. Tenía que ocupar el tiempo en algo, y se puso a pensar y a buscar culpables, pero no los había, solo ella tenía la culpa y por eso se decía que estaba loca. Su marido la abandonó cuando la descubrió en la cama con el casero. Pero lo que no sabía era que gracias a ella seguían viviendo allí. Se guardaba sus escrúpulos y su orgullo para poder mantener a su familia en aquella casa que los permitía ser felices. Se llevó a su hijo y nunca más lo volvió a ver. Nunca más volvió a ser la bonita mujer de ojos color miel a la que todos conocíamos como Dora. Efectivamente no había culpables, su marido se gastaba el dinero en juegos y fiestas nocturnas mientras ella hacía lo que podía para poder salir adelante. Pero se quedó sola. Y ya sólo le acompañan sus amigas inseparables: la soledad, la locura y el abandono. Pero no fué ninguna de éstas demoledoras amistades lo que le volvió loca sino el olvido, el olvido del hijo que un día tuvo y que no había venido a buscarla. Se olvidó de ella, de su madre, pero ahora ya no sería su madre, sólo sería la Loca, y ésa ya no le conocería.

viernes, 15 de mayo de 2009

Adolescentes


Ayer estuve comiendo con unos amigos, y en la sobremesa salió el tema de los adolescentes, ya sabemos como se las gastan las hormonoas en esa época. Pero a parte de hormonas y pavo, que es lo que más se tiene, hay que tener algo de principios y de cabeza, que aunque nos creamos que a esa edad no se tiene, yo puedo asegurar que se tiene, otra cosas es lo que queramos ver y hacer. Pues en este tema de la conversación un amigo mío, cuyo hermano es enfermero en urgencias, le contó que el sábado anterior fué una chica a urgencias a pedir la píldora del día despues. La chica tenía 15 años, iba con una amiga y el doctor le preguntó que cuando y a que hora había tenido la relación sexual, y la chica ni corta ni perezosa le preguntó al doctor que cual de ellas ya que había tenido varias, exactamente tres. El médico le dijo que sólo le interesaba la primera, y ella empezó a contar: pues primero fué con Fulanito a eso de las 12 de la noche, a las 3 con Menganito y a las 5 con...; el médico, como cualquier otra persona normal, se quedó con la boca abierta pensando si aquello era una niña o una muñeca hichable de esas que tiene no se cuantos agujeros a la vez que pensaba si la recetaba una crema anti-inflamatoria. Algo subrrealista pero real, y es que una vez más la frase de que la realidad supera a la ficción es cierta. ¿Como una niña de 15 años puede tener en una misma noche tres relaciones sexuales y con gente distinta? Y encima ¡sin protección ninguna! Pero la chica no se cortó ni un pelo y la verguenza la dejó en casa porque al hospital no la acompañaba. Estoy seguro de que no era la primera vez que esa chica se divertía tanto como lo hizo esa noche. Con quince años no se puede estar a esas horas de la madrugada en una discoteca o en la calle o ningún sitio que no sea su casa, pero una vez más estamos en el ámbito de lo que se supone que esa niña tiene y que se llaman "padres". ¿Pueden unos padres normales dormir a gusto y tranquilos sabiendo que su hija de 15 años no está en su casa a las 3 de la madrugada? Sinceramente creo que no, pero no soy padre y no me puedo poner en su situación aunque me hago una idea. No me extraña que dentro de poco esa niña se quede embarazada, de no sabemos quien, y quiera abortar, y por supuesto sus padres la apoyarán porque son unos padres muy enrollados, modernos y amigos de sus hijos. Los padres no pueden ser nunca amigos de sus hijos, porque los amigos se buscan en la calle y los padres tienen una función totalmente distinta que es la de educar y proteger a sus hijos. Y como este caso hay muchos, ¡Así nos va!

miércoles, 13 de mayo de 2009

La consulta del médico

¿Hay algo más entretenido que estar en la sala de espera de la consulta de un médico? Pues la verdad es que si, hay cosas mucho más divertidas, pero cuando no tienes más remedio que estar allí tienes que pasar el rato como sea, y desde luego que a veces se pasa bien. Te enteras de las conversaciones de los demás, que a veces son muy entretenidas, sacas faltas a todos: que feo es ese de enfrente, y que mal vestido va el de la derecha, y que olor a sobaco hay por Dios!! mira la que viene por ahí! ¡¡mirala!! si parece la hermana mayor de Angel Cristo! (en su época mala claro) la pobre estaba destrozada de la espalda, con decir que se le ha caído la dentadura y la ha cogido directamente con la boca nos hacemos una idea. Y es que hay mucha gente enferma porque aquella sala estaba repleta! yo he tenido que estar un rato de pie hasta que ha quedado un sitio libre, y me lo han quitado porque, como podreis comprender no me iba a sentar nada más levantarse un hombre bastante relleno y pinta de poco aseado hasta que la silla no se enfriara un poco, pero en esa espera ha llegado una señora, igual que una pasita, con un bolso que era más alto que ella pero vacío, se conoce que lo usaba de carpeta para llevar los papeles del médico, y se ha sentado en la silla calentita. Pero despues ha quedado otra silla libre, cerca de la anterior y ya me he sentado. Como estaba cerca de la señora pasita y ésta estaba en una amena conversación con su vecina de al lado, que por cierto no se conocían de nada pero ellas también tienen que pasar el rato, pues me he enterado de que la pasita venía de muy lejos y llevaba esperando no se cuantas horas, y yo he pensado que con todo ese tiempo que ha tenido libre ya podía haber hecho algunas compras!, aunque solo fuera para llenar el bolso! Pues le estaba contando a su vecina, como si lo fura de toda la vida, que había tenido que venir sola porque su Inmaculada y su Gema estaban trabajando y no podían traerla, asi que la mujer muy decidida ella ha cogido su bolso-carpeta y se ha aventurado a venir al médico sola para que su Inmaculada y su Gema no perdieran el día de trabajo y poder irse este verano a un apartamente que tiene la suegra de su Inmaculada en Cullera, aunque como decía la pasita: _ "si a mí me sacan algo... pues no se yo si se van a poder ir este verano, o se tendrán que turnar, porque mi Jose Luis está en el extranjero y no le vamos a llamar pa que venga a cuidarme!" Y en este momento tan interesante me han llamado para entrar a la consulta. Una pena, con lo bien que me lo estaba pasando!!

lunes, 11 de mayo de 2009

Enseñarás a volar


Enseñarás a volar


"Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.

Enseñárás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,

perdurará siempre
la huella del camino enseñado."

Madre Teresa de Calcuta.


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A lo largo de nuestra vida nos dedicamos, a veces consciente a veces inconscientemente, a aprender de todos aquellos que tenemos alrededor y que con su sola presencia nos motivan a quedarnos con algo que merezca la pena. Todos hemos de construir nuestra propia cueva y recorrer nuestro propio camino, pero siempre echaremos mano de algo que nos enseñaron los demás para lograrlo. Padres, amigos, profesores... ; cualquiera tendrá algo con lo que nos podemos quedar y guardarlo para cuando necesitemos sacarlo. Si a ti no te enseñan a mover las alas nunca sabrás volar como se debe ni moverlas adecuadamente, pero has de moverlas tú mismo, a tu manera, a tu gusto, sólo así llegarás hasta donde quieras, y si no puedes llegar será porque porque tu camino no llegaba hasta ese lugar sino a otro distinto.

sábado, 9 de mayo de 2009

Las amapolas ya no están


Tengo la impresión de que las amapolas que crecía frente al castillo se han cansado de alegrarme la vista. Ya solo me queda recordarlas y jugar con sus semillas que tengo guardadas en el joyero de la abuela. ¿Las habrá obligado alguien a desapareces? seguro que ha sido papá, las ha prohibido colorear el campo para que no distraigan a los campesinos mientras trabajan las tierras. ¡¿Pero es que no sabe que si no hay amapolas no hay primavera?! y si no hay primavera yo no podré ver su bonito color. Lo que pasa es que ¡tampoco hay lilas!, ¡ni campanillas!, ¡ni jazmines, ni hortensias ni... ni niguna de mis flores favoritas! ¿Donde están? ¡que alguien las encuentre por favor!

_ Alina hija, ¿que te pasa?

_¿Papá? ¿Donde estás, no puedo verte?

_Aquí, detrás tuyo, al lado de la puerta.

_¿Que me pasa? ¡No puedo ver! Esto tiene que ser un sueño, una pesadilla, ¡no estoy despierta vedad papá! ¡Dime que estoy soñando por favor! Hoy es el día de mi boda y ... y tengo que estar guapa ¡no puedo llorar! ¡Ymuchos menos estar ciega!

_Estás guapisima hija. Descansa, echate una rato en la cama para que duermas un poco.

_¡Pero no...!

_Shhhhhh, a descansar.

El padre salió de la habitación con el corazón encogido por el dolor. No soportaba ver a su hija en ese estado tan lamentable.

_Doctor: Alina sigue igual, o incluso peor.

_Lo siento señor Marqués, pero ya le dije que no tenía cura. El amor ciega y también enloquece, y solo hay un antídoto, pero para este caso no es posible, ya que tanto usted como yo sabemos que el antídoto no está indicado para Alina, sino para su hermana Gabriela.

_La pobre está muy conmovida, pero no entiendo porqué no quiere dejar a su amado y ¡que éste se case con Alina! ¿Es que que no quiere a su hermana? Ella es fuerte y podrá soportarlo!

_Señor, Patricio no quiere a Alina, quiere a Gabriela y es preferible destrozar una vida que no tres. Gabriela está en todo su derecho de ser egoísta porque ha conseguido encontrar la felicidad, algo tan complicado que ni el mismísimo Merlín ha logrado encontrar. Al amor no se le puede obligar, solo puede regalarse.


jueves, 7 de mayo de 2009

Corazas fuera


Hay veces que nos miramos al espejo y no reconocemos la imagen que tenemos enfrente de nosotros. Somos unos desconocidos, y eso que esa imagen que refleja el espejo la vemos a diario, ¿que sería entonces de lo que tenemos dentro que apenas lo vemos? Sabemos que está ahí pero no sabemos como es. Uno no es capaz de reconocerse a sí mismo en determinadas circunstancias. El tiempo nos va cambiando poco a poco, sin que seamos capaces de darnos cuenta, aunque a veces sí somos conscientes del cambio, y es que la edad es un buen aliado para los cambios. Aprendes más deprisa cuantos más años tienes, las cosas te afectan de distinta manera y es que con el tiempo uno se va construyendo una coraza que día a día se va haciendo más y más fuerte incapaz de ser destruida por el más doloroso disparo, pero que con una simple caricia es capaz de desvanecerse dejando al descubierto todo aquello que tapamos con nuestro escudo, ese escudo esculpido a base de sufrimiento y dolor, que recubre lo que verdaderamente somos pero que no queremos mostrar a todo el mundo, solo a aquellos que creemos que merecen la pena. Y es que no todos tienen el privilegio de poder conocer a fondo a las personas, solo aquellos que disponen de un pase vip son los afortunados. Hemos de regalar más pases vip, lo que pasa es que solo muy pocos tienen el derecho de merecerselo y poder ver aquello que ni tan siquiera nosotros sabemos que está ahí, guardado como el más grande de los tesoros. Pero es la propia vida y la gente la que te obliga a tener que guarecerte bajo esa coraza que nos protege, aunque hay veces que desearías arrancartela de una vez y dejar todo al descubierto, pero es casi imposible, somos cobardes y con ello podemos morir. Es la que nos protege de la batalla en la que a diario combatimos y que se llama sociedad. ¿Lograremos vencerla algún día?

martes, 5 de mayo de 2009

Poema de la despedida

POEMA DE LA DESPEDIDA
(Jose Ángel Buesa)

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero al quedarme solo sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
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Precioso poema del poeta cubano Jose Ángel Buesa, tiene muchos poemas muy bonitos, ya iré poniendo alguno de vez en cuando, pero éste es uno de mis favoritos. Los cuatro últimos versos son algo tan bonito que duele coomprenderlos y no hablemos si hemos de vivirlos. Doy fe de que duele y de que se puede pensar toda la vida en Ti doliéndote el corazón aunque cada día sea un dolor menor, pero dolor. Un adiós obligado, una amor eterno y un dolor mortal, tres ingredientes esenciales para hacer un poema tan maravilloso como éste. Mi alma está llena de agua, de gotas de lluvia que poco a poco ha ido absorviendo hasta ahogarse por completo. Ya no respira, ya no se alegra, ya no vive desde que te dije adiós.

lunes, 4 de mayo de 2009

Piedras


Otra vez empieza la semana y con ella la rutina. Se acabó el puente, la fiesta y todos los excesos; un puente con unas vistas increibles, Galicia es maravillosa, sus paisajes, su color, su brisa y como no su comida! Unas vistas dignas de postales y de los mejores recuerdos para la mente, y un agrado para la vista y el pulmón. Como decíamos antes, volvemos a una rutina que nunca viene mal ya que en nuestra vida diaria necesitamos un orden para organizar nuestra vida. Y es que tampoco podemos planear con exactitud todos y cada uno de los pasos que damos pero hemos de tenerlos más o menos planeados. La sorpresa es bonita pero por eso se llama sorpresa, porque es algo inesperado, que no esperamos. Como la traición, el enamoramiento, el regalo...un abrazo inesperado. A mi no me gustan las sorpresas, me gusta medir todo lo que hago o debo hacer, aunque parezca un poco maniático, pero no todo se puede tener atado ya que hay cosas que se te escapan de las manos, y a veces es bonito que esto suceda. Parece un poco ambiguo, se me habrá pegado de los gallegos, o de sus meigas que dicen que haberlas hailas, seguro que hay alguna escondida en aquellos benditos paisajes esperando llenar su caldero de magia para hacer la vida más fácil a los demás.




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Allí estaba ella con sus piedras encima de la mesa, atónita sin parar de mirarlas, intentando encontrar una explicación posible, pero no había ninguna, las piedras nunca mentían y aquella vez no iba a ser una excepción. Enfrente estaba Ofelia, desesperada había acudido a los servicios de Aurora para intentar solucionar algo que no tenía solución: un inesperado sentimiento había llegado a su alma y no sabía como afrontar aquello que no entendía ni cabía en su mente. Pero Aurora no podía poner remedio a tan grande amor equivocado. Las piedras habían dicho que ese amor estaba maldito y como maldito había de morir. Un padrastro encaprichado con las faldas jóvenes y bonitas le había arrebatado la inocencia del primer amor. Pero éste surgió como el ave fénix lo hace de sus cenizas al cegarse con César, su medio hermano quien no tardó en enfrentarse a su padre por lo que quería y deseaba tener. Algo imposible de entender pero posible de suceder. Aurora no podía contar la historia que las piedras le habían confiado pero algo debía hacer. Ofelia has de irte lejos de aquí, la dijo, las piedras te lo mandan y hay que obedecerlas. La chiquilla pagó los servicios que la meiga le ofreció. Al cabo de poco tiempo la desaparición de Ofelia y César era un secreto a voces en el pueblo, pero sólo aquella meiga sabía donde se encontraban los jóvenes amantes, pero nunca saldría de su boca el lugar donde sus cuerpos yacían abrazados, imposibles de separar tras la frialdad de la muerte. Las piedras no se equivocaron, podrían haberlo hecho si quizás hubieran seguido el consejo de la meiga, aunque prefirieron asegurar la unión de sus almas para siempre.