miércoles, 13 de mayo de 2009

La consulta del médico

¿Hay algo más entretenido que estar en la sala de espera de la consulta de un médico? Pues la verdad es que si, hay cosas mucho más divertidas, pero cuando no tienes más remedio que estar allí tienes que pasar el rato como sea, y desde luego que a veces se pasa bien. Te enteras de las conversaciones de los demás, que a veces son muy entretenidas, sacas faltas a todos: que feo es ese de enfrente, y que mal vestido va el de la derecha, y que olor a sobaco hay por Dios!! mira la que viene por ahí! ¡¡mirala!! si parece la hermana mayor de Angel Cristo! (en su época mala claro) la pobre estaba destrozada de la espalda, con decir que se le ha caído la dentadura y la ha cogido directamente con la boca nos hacemos una idea. Y es que hay mucha gente enferma porque aquella sala estaba repleta! yo he tenido que estar un rato de pie hasta que ha quedado un sitio libre, y me lo han quitado porque, como podreis comprender no me iba a sentar nada más levantarse un hombre bastante relleno y pinta de poco aseado hasta que la silla no se enfriara un poco, pero en esa espera ha llegado una señora, igual que una pasita, con un bolso que era más alto que ella pero vacío, se conoce que lo usaba de carpeta para llevar los papeles del médico, y se ha sentado en la silla calentita. Pero despues ha quedado otra silla libre, cerca de la anterior y ya me he sentado. Como estaba cerca de la señora pasita y ésta estaba en una amena conversación con su vecina de al lado, que por cierto no se conocían de nada pero ellas también tienen que pasar el rato, pues me he enterado de que la pasita venía de muy lejos y llevaba esperando no se cuantas horas, y yo he pensado que con todo ese tiempo que ha tenido libre ya podía haber hecho algunas compras!, aunque solo fuera para llenar el bolso! Pues le estaba contando a su vecina, como si lo fura de toda la vida, que había tenido que venir sola porque su Inmaculada y su Gema estaban trabajando y no podían traerla, asi que la mujer muy decidida ella ha cogido su bolso-carpeta y se ha aventurado a venir al médico sola para que su Inmaculada y su Gema no perdieran el día de trabajo y poder irse este verano a un apartamente que tiene la suegra de su Inmaculada en Cullera, aunque como decía la pasita: _ "si a mí me sacan algo... pues no se yo si se van a poder ir este verano, o se tendrán que turnar, porque mi Jose Luis está en el extranjero y no le vamos a llamar pa que venga a cuidarme!" Y en este momento tan interesante me han llamado para entrar a la consulta. Una pena, con lo bien que me lo estaba pasando!!

1 comentario:

Francisco García dijo...

Jeje. Claro que sí, a todos nos ha pasado. Y qué típica es la situación! De hecho, tengo un post pendiente sobre un día en la consulta del médico. Reconozco que yo me dejé llevar por la empatía, porque acabé consolando a una gitana que acompañaba a su hija enferma... Jajaja.
Gracias por la visita y por el comentario Leo.
Un saludo!