jueves, 28 de mayo de 2009

Infiel

Ayer me contaba una amiga que una compañera suya había roto la relación con su novio porque éste le había sido infiel con otra, vamos que la chica no entraba por la puerta de su casa y no sabía por que era la cosa! La afectada en cuestión ha decidido poner punto y final a la relación, pero esta mañan me he enterado de que le ha dado una segundo oportunidad. Inconscientemente yo me he preguntado: ¿Yo hubiera hecho lo mismo? Pero sinceramente no lo se, y es que cada relación y cada persona somos un mundo. Evidentemente cuando te ocurre algo así pierdes toda la confianza que tenías puesta en esa persona y la relación ya no vuelve a ser nunca igual por mucho que nos empeñemos. Pero todos somos humanos y tenemos derecho a equivocarnos, hoy por tí y mañana por mí, todos estamos bajo el techo de la infidelidad y a todos nos puede pasar. Si crees que esa persona te merece la pena y estás dispuesto a pasar el resto de tus días con ella y ves que sólo ha sido un bache en el camino y del que no se hará un socabón, yo podría perdonar. Sin embargo si ves que ha sido algo más que un desliz o una canita al aire y que la cosa podría ir a mayores, eso no tendría perdón. Si no te mira como antes, es porque en tus ojos ya no ve el ideal de vida soñada entre vosotros, y ha salido fuera de tu mundo para empadronarse en otro. Es duro pero a veces pasa. Y la mejor manera de curarse es pasar página lo antes posible aunque la pagína esté pegada a la anterior. Es muy duro romper un libro pero a veces no queda más remedio. Desde fuera siempre es facil hacer comentarios, pero ¿que haríamos nosotros en su lugar?


3 comentarios:

Srta. Nostalgia dijo...

Un tema demasiado delicado. Pero está clara una cosa: si pasa una, pueden pasar más. Muua.

lara dijo...

¿Como se mide el amor?
No lo sé. Ni sé si quiero saberlo. Pero una cosa tengo clara no se mide en compartir cama. Pero sí, en compartir alma.

Muaks indios

Lara tiene alas

un-angel dijo...

Es tan complicado...la confianza es como una burbuja de cristal que nos pasamos uno a otro en una relación. Si nada falla, la lanzamos al otro sin miedo a nada. Pero cuando ocurre algo, incluso aunque solo sea la sombra de una duda, y en verdad el otro reaccione a tiempo y recoja el cristal de tu confianza y no lo deje caer, pues...no sé, puede que algo cambie, y lo que antes ocurría de forma natural de pronto se convierte en un ejercicio de habilidad, el cómo continuar confiando en ti y tú confiando en mi sin que nuestro amor se estrelle contra el suelo.
Pero cada persona y cada relación son un mundo, ¿verdad?