viernes, 24 de febrero de 2012

De vuelta

Hay momentos en la vida de las personas que por razones varias dejas de hacer las cosas que venías haciendo, y no quiere decir que no te guste el hacerlas, sino que ... dejas de hacerlas, sin más; eso mismo me sucedió a mi con mi blog, de un día para otro deje de escribir, en cierto modo porque lo que empezó como un desahogo o un soltar las palabras que hacen daño si las guardas, o esas gotas de lluvia que van humedeciendo el alma hasta ahogarlo, se transformó en cierta medida en una espina que cada día se clavaba más hondo, causando una daño que podía evitar. Pero hoy me he dicho, el daño va a estar siempre ahí, de manera que volvamos a retomar aquello que me gustaba y que, también en cierta medida, me hacía soñar algunas veces imaginando y escribiendo lo que tanto anhelo. Así que hoy vuelvo a retomar esta andadura que tenía abandonada, y al igual que se cultiva la mente, el alma también lo hace, y esta es una manera de hacerlo, o al menos para mi. Sigo por el camino de baldosas amarillas hasta llegar a su fin, espero que el viaje sea al menos entretenido, seguro que sí, y seguro que también merece la pena.

2 comentarios:

un-angel dijo...

un abrazo, feliz viaje y feliz camino...estaremos por aquí, con el paraguas preparado.

Anónimo dijo...

Feliz vuelta... Se te echaba de menos...
Mar del Norte