lunes, 18 de abril de 2011

Brindis


De frente en la mesa en la que todos comen, dos miradas se cruzan. A simple vista, a ojos de los demás, solamente es un cruce de miradas sin mayor intención, pura casualidad que ha hecho que dos pares de ojos crucen sus colores y sus visiones sin más. Pero al unir las dos visiones, al clavarse unos ojos en otros ambos comprenden que no es pura casualidad, y que las miradas pueden hablar, gritar aunque todo esté en silencio, y recoger sentimientos que el corazón manda a través de ellos. Los dos se entienden, saben que no mienten a través de sus miradas aunque sus públicas vidas confirmen lo contrario, pero ha de ser así. Sólo en la vacía atmósfera de miradas ajenas dan rienda suelta a sus sentimientos más puros, a sus deseos incontratables, esperando a ser libres ante una soledad compartida por los dos.

La cena transcurre con normalidad: risas, conversaciones banales, alcohol, humo de cigarrillos... lo típico entre amigos y gente que se sienten a gusto entre ellos, unidos por el lazo del amor, la amistad y el cariño, sin embargo lo que ninguno sabe es que hay dos corazones en esa mesa se aman con un amor distinto, con un amor apasionado, romántico y libre en los momentos buscados para amarse, pero temerosos a la vez de que un simple descuido, proveniente tal vez del efecto traidor del alcohol ponga en evidencia ese amor escondido que ambos alimentan a través de sus miradas en aquella cena entre amigos. Pero no les importa verse a escondidas porque saben que su amor es verdadero y que en esos momentos su felicidad es tan grande que suple todo el tiempo fingido. Un brindis final, _¡ Por nosotros! dice alguien; y dos miradas vuelven a cruzarse, y a decirse en silencio todo lo que ambos ya conocen.

3 comentarios:

Mar del Norte dijo...

Eres una estrella...
Lo eres, creetelo!!

un-angel dijo...

...y, en medio de un montón de gente que no tiene nada que decir, que no te diden nada, están esos ojos y de pronto todo lo demás cobra sentido. Yo he tardado mucho tiempo en comprender y ejercitar ese asunto del mirar, del ver y de entender...
Un abrazo, y ojalá que lo que en una mesa se queda en miradas, se resuelva en besos en el lugar más adecuado.

Lagrimasdescarcha dijo...

cuántas veces pasará eso!!! uff! es tan complicado...
Pero se lleva, se hace lo que puede por ese amor que uno siente! :)

besoss!!