jueves, 5 de mayo de 2011

Despierta



Cuando creemos que todo está perdido, que ya nada tiene solución y que nuestra vida será solitaria y soltera en el tema del amor, de repente algo surge y una luz se enciende, o como dice shakira: sale el sol, y aquello empieza a florecer de verdad. No con flores de plástico o ilusionadas como falsos oasis que aparecen en nuestro corazón o mente brotando en pro de un amor imposible o inalcanzable, sino de verdad, de esas que huelen y son exóticas. Y es que ese amor que está naciendo no es que sea nuevo en nuestro interior, sino que estaba dormido, esperando a que alguien lo despertara, a que lo dieran en el hombro y dijese: despierta, no duermas más. Y que bonito es despertarse con un nuevo amor! abrir los ojos y ver todas esas mariposas alrededor de tu cabeza, desperezarte y sonreír sin saber por qué.


Ese amor dormido que a veces se despierta y otras no, en esas ocasiones en las que el príncipe no viene a darnos un beso como a la bella durmiente y resurge de los brazos de Morfeo, en esas ocasiones vivimos inmersos en un mundo paralelo en donde la flores de plástico no huelen, se llenan de polvo y no se marchitan, no se estropean pero tampoco renacen y salen otras nuevas. No quiero flores de plástico! quiero que sean frescas y nazcan ahora con la primavera. Quiero que mi amor no duerma más, que despierte de su letargo y conozca la sensación de estar vivo, de amar, de sentir y de ser feliz.

4 comentarios:

Mar del Norte dijo...

Ojalá pronto despierte, o llame a la puerta, o te espere tras una esquina, o se acerque de puntillas y te invada totalmente....
Ojalá esa espera valga la pena y termine pronto...
Ojalá...
1beso

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Riégalo y mucho, mucho sol...
Verás que pétalos mas brillantes.

Lagrimasdescarcha dijo...

Con sentirlo y desearlo... despertará! :)

un-angel dijo...

Es verdad lo que dice Shakira, que después de la tormenta siempre sale el sol, y no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante, jaja. Verás como despierta, cuando algo se desea con mucha fuerza, como dijo el comentario anterior, terminamos inconscientemente dirigiendo todos nuestros actos hacia la consecución de nuestro deseo y al final se cumple. Yo esperé mucho tiempo como tú, y al final, aunque tardó, despertó. Y mereció la pena el tiempo de sueño y la espera...
Un abrazo.