miércoles, 27 de enero de 2010

Esperar

¿Por qué había ido hasta allí? No lo sabía, sus pies ayudados por su subconsciente le habían dirigido hasta aquel lugar apartado del pueblo. Todos los días se calzaba sus zapatillas de deporte, cogía su mp4 y salía a hacer footing, siempre por la misma ruta pero ese día sin darse cuenta llegó hasta orillas del río donde tantas veces había estado con Joaquín. Se detuvo, miró al rió y se preguntó: ¿Que hago yo aquí? Pero no supo contestarse. Volver allí le trajo recuerdos maravillosos, un tiempo vivido de felicidad completa, de latir de corazones a más no poder, un mundo rebosante de felicidad, de una vida que ya no formaba parte de él y que le había cambiado por completo. Pero con esos recuerdos también vino la tristeza, acompañada de la pena por no seguir con algo que le hacía sonreír, que le hacía vivir. Dio media vuelta para irse, y justo en ese mismo instante recordó la última vez que estuvo allí: su teléfono empezó a sonar después de media hora de retraso, en la pantalla aparecía el nombre de Joaquín pare decirle que aquello se había terminado, que no podía ser, le había dicho que no volvería a llamarle ni quería saber nunca más de él. Lo suyo era imposible por mucho que ambos se amaran. Joaquín tenía una vida que no podía romper, nadie lo entendería, no podía defraudar a su familia y a sus amigos por algo que se consideraba "impuro, antinatural". Sabía que lo amaba más que a nadie en el mundo y por eso se sentía más triste todavía, porque tenía al alcance de la mano TODO para ser feliz, y sin embargo no podía conseguirlo por la empecinada cobardía de Joaquín. Pero había que seguir viviendo, no le quedaba otra, con la única esperanza de poder encontrárselo algún día en la calle, o esperando una llamada en un momento de debilidad. Sabía que habiendo amor había esperanza, y es que no hay nada más fuerte que un corazón latiendo por amor, aunque esté intentando ser dominado por la razón que sólo entiende de convencionalismos absurdos y obsoletos. Pero sólo podía esperar.

2 comentarios:

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Esperar es un verbo de conjugación indecorosa. Que espere Rita. A la carga.

Alya dijo...

quizas fuiestes a ese sitio porque necesitabas recordarlos, pero a la vez superarlo...no es fácil pero tu puedes =)