miércoles, 12 de enero de 2011

A la mierda!


Como nos gusta mirar al fuego! quedarnos atónitos viendo como las llamas suben, se mueven y desprenden un calor apacible y agradable, sobre todo en invierno. ¿A quien no le gusta una chimenea con un buen fuego? ¡A mi me encanta! y avivar el fuego mucho más! Pues este fin de semana mi cuerpo ha estado como una chimenea incandescente, y según pasaba el tiempo más se revivía y aumentaba, la leña se sumaba y las llamas me salían hasta por la boca. ¡Que calor más agradable!

Este tiempo atrás solo me quedaban ascuas, en Navidad empezaron a removerse y se prendió llama, y este fin de semana pasado encerrados en una bonita casa rural, el fuego ha cogido consistencia y ahora mismo ¡no hay quien pare las llamas! Basta con una simple sonrisa, o una mirada (de esas tuyas dedicada a mi) para que el fuego suba y suba sin parar. Esto es un círculo vicioso del que no se como salir, estoy metido en una espiral en donde las puertas no existen, solo doy vueltas y más vueltas enamorado hasta las trancas de alguien a quien no se debe de amar y del que solo puedo esperar una preciosa amistad. Pero el corazón es así de caprichoso, no entiende de la identidad de nadie ni de si te conviene o no, solamente dice: ESE QUIERO QUE SEA PARA TI, el único problema es que el que tiene que querer es él también y no sólo tu caprichoso corazón. Un día de estos me lo voy a arrancar y ¡lo voy a tirar a la basura! y ¡nada de reciclar! ¡a la mierda con él! estoy harto de que me golpee el pecho por alguien a quien tengo muy cerca pero no lo puedo tocar, a quien no puedo abrazar y besar, susurrarle al oído que le quiero y que daría mi vida entera por una caricia o un beso suyo. Si esto se fuera con él, me lo arrancaría ahora mismo y me quedaría tan a gusto. Sin dolor de pecho, sin ahogos, sin pinchazos, sin amor si, pero tranquilo e impasible.

1 comentario:

un-angel dijo...

Creo que lo de quitarse el corazón no es buena idea, es mejor el sentir. Para no sentir ni padecer hay tiempo de sobra cuando la has palmado, hasta entonces la vida es eso, sentir, y a veces ser feliz con el sentir y otras no, pero seguir sintiendo, aunque suene a trabalenguas, jaja. Yo creo que te diré lo que ya te he dicho alguna vez, que aunque sientas como sientes ahora ( más sentires ) no cierres los ojos a tu alrededor, porque a menudo nos empeñamos en algo creyendo que ahí está el objeto de nuestra felicidad y resulta que no es tan inalcanzable ni tan lejano como nos pensamos, que es otra cosa que está a nuestro lado...
Siempre, tras el sermón, un abrazo.