lunes, 24 de agosto de 2009

Ser tu

¿Por qué a veces nos empeñamos en ser de una manera distinta a como somos realmente? A mi me pasa, y me imagino que a muchas personas de mi alrededor también les ocurre. Somos de una manera pero en ocasiones nos empeñamos en actuar de modo distinto a como lo haríamos nosotros mismo por el hecho de agradar a los demás o a los que tenemos alrededor. Si yo soy de una manera no tengo por qué avergonzarme de ello por el que dirán los demás. Uno ha de actuar acorde con su conciencia y su moral independientemente de lo que piensen los de fuera. Al fin y al cabo cada uno somos un mundo distinto a los demás y eso es lo bonito de la gente, de las personas, ser distintos, ser únicos y diferentes a todos. Pero es complicado ser uno mismo, por miedo, por temor a las habladurías de la gente, gente que al fin y al cabo no nos interesa, ni ellas ni sus habladurías porque no hablarían si fueran de nuestro círculo cercano. Hablarían pero para bien, para apoyarnos, para querernos. Hemos de dejar a un lado todo ese temor que nos obliga a estar alejados de nuestro yo, que nos hace sentirnos detrás de una gruesa pared de hormigón escondiéndonos tras una máscara que no nos beneficia en nada, sino que simplemente nos hace más lejanos a nosotros mismos y a los demás. Golpeemos esa dura pared para poder asomar la cabeza, una vez asomados todo será más fácil, vendrá solo. Y entonces nos daremos cuenta de quien nos quiere realmente y de quien está a nuestro lado. Uno sólo es lo que es, sin disfraces, sin camuflaje, y ser uno mismo es un premio para los demás.

4 comentarios:

Ikana dijo...

Esa es una gran verdad.A mi a veces me cuesta ser yo misma,pero siempre lo intento.

Darkx dijo...

opino lo mismo...

una verdad, como no hay otra...

pero a veces uno kiere cambiar por la persona q tiene al lado...

aunque a veces ya no sirva de nada, uno quiere hacerlo por esa persona...

saludos. hace tiempo no me pasaba por aqui..

adios

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

El ser humano, animal social atado a reglas invisibles que todo lo pueden que se protegen con la etiqueta de "Contrato social".
Seres poliédricos con caras ambiguas. Nosotros somos siempre nosotros, incluso cuando creemos disfrazarnos. No es mas que la cara del poliedro que mas reluce y que, quizás, menos nos gusta, pero no podemos salirnos de nosotros mismos para ser otros. Somos uno todo el tiempo.

Bonito blog, reitero.

un-angel dijo...

Parece que lo más sencillo debería ser el que fuesemos nosotros mismos a tiempo total y no quien los demás esperan que uno sea. Pero resulta que no.Y de verdad que es una lucha que mantengo a diario, y casi sin darme cuenta me doy cuenta de que estoy obrando o respondiendo como los demás esperan que haga. Por suerte, en cosas que de momento no me importan demasiado ni ponen en duda mis principios y las cosas que yo considero auténticas...pero un día llegará que en algo que de verdad me llegue dentro me pidan que adopte la postura que se supone debo adoptar cuando siento lo contrario, entonces...
...entonces te lo cuento, ¿vale?
...un abrazo...