miércoles, 5 de agosto de 2009

Sin palabras


Una vez más llegamos borrachos a la puerta de tu casa. Estabas solo en casa y yo tenía que pasar por la tuya para ir a la mía, de manera que siempre nos íbamos juntos a dormir. Dijiste que tenías hambre, eran las 5.00 de la madrugada y me animaste para que pasara contigo a picar algo de tu nevera vacía. Yo receloso accedí. Entramos en tu casa todavía con los vasos en la mano, medio vacíos, riendo por cualquier chorrada que dijéramos. Me senté en la mesa de tu cocina y tu sacaste algo de comer, una lata, patatas fritas y chorizo. Me levanté para tirar el poco cubata que me quedaba por el fregadero y me quedé apoyado en la encimera. Tu comías algo en la mesa. Yo te miraba y me moría por besarte pero sabía que eso era imposible, nunca ocurriría. De repente te levantaste a por un vaso de agua y me mordiste la oreja quedándote a mi lado. Yo te dije: "¡me estás excitando!", en plan de broma pero tu seguiste, mientras decías: "y esto también te excita?", mientras me besabas y mordisqueabas por el cuello hasta llegar a mi boca. Te detuviste, me miraste fijamente a los ojos. Ese tiempo en el que nos miramos fijamente me pareció la eternidad, pero una eternidad deseada, con una mezcla de paz y pasión que a la vez que mis ojos buceaban en los tuyos mi corazón latía a una velocidad de vértigo. Y después... me besaste en los labios. Un simple roce que dejó mis piernas sin fuerza. Mi cuerpo inmóvil. Y mi corazón abierto de par en par. Te apartaste un poco y volvimos a mirarnos otra vez. Después te besé yo, y tu respondiste a mi impulso. Nos abrazamos como si fuera lo único que tuviéramos en la vida. El universo se detuvo, los relojes se pararon y nuestros cuerpos se unieron en un sólo abrazo. La vida es así de antojadiza, de peculiar, y pasas del todo a la nada en cuestión de segundos. Después nos amamos, sin una sola palabra. No las necesitábamos. Nuestras miradas lo decían todo. Ahí comprendí lo que significaba la felicidad y el placer. Tu cuerpo y mi cuerpo, tu corazón y el mio. Tus ojos y mis ojos. Una sola mirada. Y un solo amor.

2 comentarios:

Mar del Norte dijo...

Cuando el amor esta en el aire... el tiempo queda en suspenso...
1beso

un-angel dijo...

..y creí haberte dejado ya dicho algo aquí, y no lo había hecho.
Quizás me llegó ese amor y ese universo detenido, no lo sé. Me trajo recuerdos de un amor pasado. Entonces yo y él eramos artistas parando los relojes...
De nuevo, un abrazo.