miércoles, 21 de octubre de 2009

Hay veces

Hay veces en las que no somos nosotros mismos, nos dejamos guiar por nuestra razón mientras que nuestro corazón se desborda en nuestro interior, bendita razón! a veces, cuando por fuera eres una balsa de aceite por dentro pareces tener un huracán que remueve todos tus sentimientos por alguien que solamente ve tu aspecto exterior, ve la balsa de aceite, ve que estás bien y no sabe las zarzas que corren por tus venas cuando se te acerca y te habla con su voz cálida y armoniosa para llamarte: AMIGO. Pero has de seguir así, callado, manejado por la razón y la cabeza que de vez en cuando saben actuar correctamente.¿ Y que importa si los demás lo saben? No me importan los demás, me importas TU, y TU lo eres todo, y no quiero que ese todo se venga abajo. La vida está llena de baches que hemos de pasar y algunos cuestan más trabajo que otros, pero hemos de llegar al final sea cual sea.
Hay días en los que estoy deseando de meterme en la cama para poder soñar contigo, sueño que te acercas, me hablas, me miras, te callas y me besas. Y en ese instante los relojes se detienen para contemplar nuestro beso seguido de un abrazo; pero toda esa realidad nocturna se disuelve cuando mis ojos se abren y vuelvo a la realidad. Cuantos besos no dados, cuantos abrazos perdidos en sueños que no salen de ahí, de una vida no vivida como yo quisiera que fuera en la real, pero quien sabe si el destino nos deparará algo parecido y todos esos besos y abrazos puedan ser dados de verdad y no en los sueños. Pero como todo, habrá que esperar y mientras tanto he de irme pronto a dormir.

3 comentarios:

Calíope Rugiente dijo...

Ay, cuanta pupa, ¿no?
Leyendo al Oráculo he caído en tu blog y me parece muy sentido. Parece que sufres. Yo también lo hago. Escribir relaja, ¿verdad?. No te desanimes y yo tampoco lo haré.
Besos nuevos de Calíope.

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Cuidado con los sueños, que tienen la jodida costumbre de realizarse y por regla general tienden a decepcionar.
Lo que nunca decepciona es lo nunca soñado.

La indiferencia hace milagros.
El Oráculo ha hablado.

Lara dijo...

EL tic tac aunque parece que juega en nuestra contra, es el más sabio de todos.

Un abrazo fuerte