viernes, 16 de octubre de 2009

Y todo... ¿para qué?


No se puede explicar con palabras ese momento en el que suena el teléfono y escuchas su voz pronunciando tu nombre, en ese instante tu corazón reacciona antes que tu cerebro, tu estómago da un vuelco como si fuera a caerse y tu respiración se agita; todo eso con sólo pronunciar tu nombre. Es increíble como el cuerpo es capaz de reaccionar así antes una simple llamada o una simple voz, pero no es un simple hecho sin mas, para ti es todo lo mejor del mundo, es TODO a cuanto aspiras, y esa manera de actuar, a veces de no saber como actuar o de comportarte como un imbécil ante esa llamada es algo que no puedes calcular y que pasado ese momento reaccionas diciendo: como es posible que yo haya dicho eso!! o no haya dicho lo otro!! y eso pasa porque en esos momentos no eres tú el que está a este lado del teléfono, sino un ser dirigido y controlado por tu corazón y aturdido por los latidos que desprende. Y todo ¿para que? si nada será como tu imaginas, nada será como tu piensas, porque esa voz nunca la oirás cerca de tu oído, ni cerca de tu aliento, simplemente estará ahí a tu lado para toda la vida, pero no dentro que es lo que anhelas. Los sentimientos nos juegan malas pasadas que el cerebro a veces no es capaz de luchar y vencer, pero hemos de aprender a vivir con un amor equivocado del que sabemos que nunca tendremos la respuesta adecuada. Y nos quedamos ahí, con una bonito sentimiento dentro de nosotros pero que nunca podrá ser disfrutado, como una flor a la que aprietan y deshojan sin apreciarla.

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