jueves, 23 de julio de 2009

Luna


Un amor eterno, ideal, soñado y siempre amado, así vive la luna su peculiar castigo de amar a quien no se debe. Castigada por amar a un ser que no es de la noche sino del día, de la luz y no de las tinieblas. Un pecado por el que sufrirá el resto de los días, sola, sin más compañía que el reflejo de su amado, al que es incapaz de ver ni tan siquiera por unos segundos. Sueña con que una noche se haga día o un día se haga noche. La luna ha perdido el sueño y su única misión es la de vigía, esperar a que un rayo de su amado sol aparezca en la oscuridad, calentándola con su luz. Remueve las olas, rugiendo para calmar su amor, se ve reflejada en la inmensidad del mar, pero sólo está ella, sin más luz y sin mas calor que el de su amor. Algún día llegará, algún día será eterno y ella no tendrá más remedio que salir a la luz, en compañía de su amado, se unirán, se eclipsarán el uno al otro fundiéndose en uno solo para después ambos estar día y noche juntos, como cara y cruz, como sol y luna. ¿Por qué es tan complicado amar a un ser distinto? ¿Quien dijo que no nos podemos enamorar de alguien de otro mundo? Cuando a la luna la castigaron a estar durante la noche en lo alto del cielo, lloró hasta que sus ojos se secaron, tanto lloró que el reflejo en el que se mira son sus lágrimas derramadas por su amado, por su castigo, por amar al ser equivocado. Algún día aparecerá la noche y la luna no estará en ella. Se irá consumiendo, escondiéndose tras su cuarto menguante hasta poder escapar de la oscuridad y salir a la luz del día, a encontrarse con su amado, a unirse con él porque ya habrá cumplido su castigo. Cuando eso ocurra, sólo tendremos luna cuando ésta se apiade de los castigados, de los desdichados, de los que sufren desamor. Y saldrá a la noche ya no como castigo sino para iluminarnos y contarnos que nuestra oscuridad y nuestra noche alguna vez se convertirá en día, y ese día será eterno.

2 comentarios:

Aki®a dijo...

Si señor, tiene razón. Cito: "No llueve eternamente, no siempre lloverá". No nos va a quedar nada mas que el dia eterno.

Me gusto, me gusto mucho.

un-angel dijo...

A mi también me gustó, pero no tanto lo que parece ser la moraleja de la historia, es decir, que el amar a quien no se debe tenga que terminar siendo motivo de dolor, de castigo o de sufrimiento. Se puede amar la oscuridad y no por ello ser mejor ni peor...la claridad, la oscuridad, no es nada más que cuestión de intensidad luminosa,y ni los que viven a la luz del día pueden garantizar que sus actos son todos buenos ni los que se mueven en la sombra pensar que los suyos son todos malos. Yo conservo la esperanza de que esa luna tuya en algún momento reivindique su derecho al amor y a la felicidad, rompa sus cadenas y viva el amor que desea vivir. Y que como concluyen tus palabras, los dias y las noches se confundan...
Entre tanto, siempre, un abrazo y gracias por compartir tu sensibilidad.