lunes, 13 de julio de 2009

Luz


El camino está oscuro. No hay luces y me da miedo seguir, creo que debería de volver atrás, a lo conocido, este sitio me da miedo pero... quiero ir allí, donde está la luz que me llama, la luz que sólo veo yo. Para los demás solo hay oscuridad, no hay vida, está vacío. No lo entienden.

¿Donde está la luz que nos hace ser felices? Mi luz, mi claridad se encuentra en la oscuridad. Donde yo quiero ir está oscuro para los demás, allí no hay vida, allí no hay colores. Está prohibido, pero yo quiero ir y quedarme a vivir para siempre. Quiero ir a la luz que es oscuridad pero que para mí no lo es sino todo lo contrario. ¿Por qué lo bueno y lo que vale es siempre lo que hacen la mayoría? ¿Por que en donde yo quiero estar no hay luz para los demás? Seré yo el raro, el que va a contracorriente y el que no es normal. Debo serlo. Pero es lo que yo quiero, es donde quiero estar, es donde quiero ir, y es donde me manda el corazón. Mi cabeza me dice que me aleje, pero acercarme a la oscuridad me da la calma. Si me alejo siento frío, me pongo triste y se me olvida quien soy. Y no puedo olvidarme de eso. Quiero estar en la oscuridad que para mi es la luz inmensa que calienta, me da vida y me hace sentirme vivo.
Esa luz que está en medio de tanta oscuridad eres TU. Pero tu interruptor está apagado, quiero adivinar en donde se enciende y apretar el botón. No se si quieres ser mi luz y tal vez por eso no tengas interruptor. Pero lo buscaré o por lo menos lo intentaré, eso quiero pero me va a costar porque la oscuridad me da mucho miedo y no soy valiente para tantear el terreno a oscuras. Me da miedo y eso es inevitable.

2 comentarios:

Aki®a dijo...

No es que seas extraño, lo que sucede es que ves el mundo con otros ojos, diferentes a los del resto.

Y entonces cuando encuentres el interruptor la oscuridad desaparecerá. Sabras entonces que no estabas equivocado. Ojala y puedas lograrlo.

Saludos.

un-angel dijo...

La verdad es que casi nunca podemos decidir porque, de manera natural, gravitamos hacia lo que el corazón desea y el alma necesita, sin pensar si nos atenemos a los principios socialmente bien entendidos o a lo que dicta la norma... simplemente "caemos" hacia allí, porque es donde debemos estar, porque sentimos que es nuestro sitio. Y por eso nuestra propia voluntad y nuestras inseguridades tienen poco que hacer en este asunto. Aunque sientas miedo, te deslizarás hacia allí, suavemente,casi sin querer... si al final tiene que haber luz, la habrá, y si no, quizás solo encuentres unos brazos que te envuelvan en una cálida y acogedora oscuridad.
Si te hace sentir cosas bellas, es que encontraste el camino correcto.
Siempre, un abrazo.
Y mucha luz.