jueves, 30 de julio de 2009

La mala costumbre


TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE QUERER A MEDIAS
DE NO MOSTRAR LO QUE SENTIMOS A LOS QUE ESTÁN CERCA
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE ECHAR EN FALTA LO QUE AMAMOS
Y SÓLO CUANDO LO PERDEMOS ES CUANDO AÑORAMOS
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE PERDER EL TIEMPO
BUSCANDO TANTAS METAS FALSAS, TANTOS FALSOS SUEÑOS
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE NO OFRECER LO QUE VERDAD IMPORTA
Y SÓLO ENTONCES TE DAS CUENTA
DE CUÁNTAS COSAS HAY QUE SOBRAN
HOY TE DARÍA LOS BESOS QUE YO POR RUTINA A VECES NO TE DI
HOY TE DARÍA PALABRAS DE AMOR
Y LAS CARICIAS QUE PERDÍ
CUANTO SENTIMOS, CUANTO NO DECIMOS
Y A GOLPES PIDE SALIRE
SCÚCHAME ANTES QUE SEA TARDE
ANTES QUE EL TIEMPO ME APARTE DE TI
HOY TE DARÍA LOS BESOS QUE YO POR RUTINA A VECES NO TE DI
HOY TE DARÍA PALABRAS DE AMOR Y LAS CARICIAS QUE PERDÍ
CUANTO SENTIMOS, CUANTO NO DECIMOS
Y A GOLPES PIDE SALIR
ESCÚCHAME ANTES QUE SEA TARDE
ANTES QUE EL TIEMPO ME APARTE DE TI
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE BUSCAR EXCUSAS
PARA NO DESNUDAR EL ALMA Y NO ASUMIR LAS CULPAS
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE NO APRECIAR LO QUE EN VERDAD IMPORTA
Y SÓLO ENTONCES TE DAS CUENTA DE CUÁNTAS COSAS HAY QUE SOBRAN
HOY TE DARÍA LOS BESOS QUE YO POR RUTINA A VECES NO TE DI
HOY TE DARÍA PALABRAS DE AMOR Y LAS CARICIAS QUE PERDÍ
CUANTO SENTIMOS, CUANTO NO DECIMOSY A GOLPES PIDE SALIR
ESCÚCHAME ANTES QUE SEA TARDE
ANTES QUE EL TIEMPO ME APARTE DE TI
TENEMOS LA MALA COSTUMBRE…
Hay veces en que decir lo que sentimos supone un gran esfuerzo, pero que a veces cuando lo sueltas te quitas un gran peso de encima, y es que ¡es tan complicado decir las cosas que realmente sentimos! unas veces por verguenza, otras por miedo o por temor a desnudarnos, a que los demás sepan realmente como somos y lo que sentimos. El tiempo corre, pasa sin esperar a que nosotros nos decidamos a hablar y, cuando nos damos cuenta, a veces, ya es tarde. NO dejemos que eso pase, hablemos, digamos, contemos aquello que ha de salir y que dentro no pinta nada, porque nosotros sí sabemos lo que sentimos y lo que tenemos AHÍ dentro, esondido, pero los demás no lo saben y es necesario que lo sepan. Hablemos de nosotros.


3 comentarios:

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Vivimos en el absurdo punto medio. Ya nada es blanco o negro, decimos sin decir, presos de lo políticamente correcto, de las metáforas que dicen sin decir, de las medias tintas, de las corazas, los condones del alma. Todo ambiguo, tan absurdamente medido para no ser juzgado con ninguna etiqueta que al final, no decimos nada. Es sólo humo. El exceso de racionalidad nos ha convertido en autómatas mesurados de lo intrascendente. Querer desmesuradamente u odiar, está fuera de moda, ya no es "cool", y sin embargo, ¿no son esos dos los sentimientos motores del mundo?.

PD: Pequeña ciruela: pequeñaja insolente que parlotea sin parar y que me dibuja siempre con tacones.

un-angel dijo...

...a la larga la experiencia me acaba por demostrar que las palabras que más pesan son las que no se han dicho, todas esas que se quedan atrapadas en los labios y quedan por decir.
Especialmente cuando hablamos de amor.
Hace falta coraje en ocasiones pero créeme, una vez pronunciadas si causan el efecto que deseabas, te dolerá no haberlas dicho antes, y si es todo lo contrario, también te dolerá, de muy distinta forma, pero terminarás por entender que ahí no estaba lo que buscabas, crecerás por dentro y te harás más fuerte y más sabio para que la siguiente vez que las mismas palabras acudan a tus labios, sepas que van a caer en un corazón enamorado.
¡Y te lo digo yo, que doy muy buenos consejos pero soy un desastre aplicándome mis propias medicinas, me oigo diciendo esto y me escandalizo a mi mismo, jaja...!
...como siempre, un abrazo.
Y escucha a tu corazón, y obra en consecuencia.

Anónimo dijo...

Acabo de descubrir tu blog y me ha encantado... Un saludo y un abrazo.